Vietnam: Una potencia

comercial en menos de 25 años

Vinicio Sandí Meza* Lecciones desde

Andrés Pérez Sáenz** Hanoi

DESCRIBEN EL AVANCE DE LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE VIETNAM, RSV, EN TORNO AL CRECIMIENTO ECONÓMICO Y DESARROLLO COMERCIAL, DURANTE LOS ÚLTIMOS VEINTICINCO AÑOS Y A PARTIR DE LAS REFORMAS DE RENOVACIÓN IMPULSADAS POR EL GOBIERNO.

PALABRAS CLAVES: DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL / VIETNAM / SOCIALISMO / COMERCIO

Introducción

* Consultor y Técnico del Instituto Centroamericano de Administración Pública, ICAP. Especialista en Co-mercio Internacional y del Sudeste Asiático.

** Estudiante de Relaciones Internacio-nales. Escuela de Relaciones Inter-nacionales, Universidad Nacional de Costa Rica.

Recibido: 18 de diciembre del 2007.

Aceptado: 31 de marzo del 2008.

1. The Vietnam War (1945-1975): The Aftermath of the War

Disponible en: http://www.sparknotes. com/history/american/vietnamwar/ sec-tion10.rhtml

Al momento de la firma del Tratado de París en 1976, con el que se dio por concluido el conflic-to de manera oficial conocida como la guerra de la década de los sesentas, Vietnam estaba to-talmente desgarrado en todos los ámbitos imaginables.

No sólo se habían perdido poco más de dos millones de vi-das humanas, sólo en bajas milita-res, las civiles se estiman en al menos el doble, sino que el masi-vo bombardeo dejó en ruinas la mayor parte de la infraestructura del país.1

Asimismo, la utilización de armas químicas, como el infame Agente Naranja, convirtió los otro-ra prominentes bosques vietnami-tas en desolados campos de ceni-zas tóxicas, además de contaminar las fuentes de agua y provocar inenarrables problemas de salud a la población que logró sobrevivir a la barbarie.

Con la fundación de la Re-pública Socialista de Vietnam, RSV, en julio del mismo año, se dio muestra efectiva del éxito de los asiáticos en su guerra contra

las fuerzas norteamericanas, mas los problemas bélicos estaban aún lejos de terminar.

En 1978 la RSV invadió la vecina nación de Camboya, con la presunta finalidad de detener el genocidio perpetrado por el dicta-dor Pol Plot, que ya había cobrado alrededor de dos millones de víctimas.

Amedrentado por el poderío castrense demostrado por los vietnamitas, aún cuando sólo hab-ían pasado escasos dos años desde el final de las hostilidades con los estadounidenses, el go-bierno de China lanzó una serie de breves pero sanguinarias ope-raciones fronterizas, ideadas para frenar una eventual expansión vietnamita hacia el norte, pero su único resultado fue el de atrasar aún más la reconstrucción del país.2

2. Ibidem.

3. Vietnam Economic Setting

Disponible en: http://countrystudies.us/ vietnam/46.htm

4. Ibidem.

Para inicios de la década de los ochenta, el panorama difícil-mente podría ser interpretado como alentador. Un triple vínculo entre el aumento de la población, el suministro de alimentos y el ingente desempleo, marcó el con-texto de la primera mitad de la década.

El aumento irregular de la población, en parte causado por la

generalizada juventud de la base social, provocó que la producción de alimentos se tornara insuficien-te. Según el censo general de 1979, más del 42% de la pobla-ción era menor de quince años.

Las consecuencias de la ca-restía de alimentos fue más que previsible. En un informe publica-do por Naciones Unidas en 1984 se constata que, para ese año, el consumo diario promedio de calor-ías entre la población vietnamita era de sólo 1,850, cerca de un 20% menos de lo recomendado, afectando particularmente a los niños. Para 1985, alrededor del 25% de los niños sufrían de mal-nutrición, según el Instituto de la Nutrición de Vietnam.3

A la complicación demográ-fica se le aunó una serie de pro-blemas con las cosechas que redujo sensiblemente la produc-ción, y obligó a recortar el número de puestos de empleo en agricultura.

Si se toma en cuenta que más de la mitad de los 31.2 millo-nes de trabajadores formales viet-namitas en los ochenta se dedica-ban a labores agrícolas, se puede tener una mejor idea de la grave-dad del problema que elevó la tasa de desempleo a más del 20% para 1987.4

La vicisitud era aún más acuciante en las áreas urbanas, donde el desempleo afectó a casi el 40% de la población, conforma-da en su mayoría por jóvenes. A pesar del rezago al que se vio sometido durante tantos años, Vietnam ha logrado conver-tirse en un ejemplo de renovación y compromiso con el crecimiento sostenido, siendo quizás, el tema comercial, el que más beneficios produce, como resultado de una disciplinada conducta político-económica.

Los cambios drásticos que se tuvieron que efectuar para lo-grar la implementación de un mo-delo de desarrollo mucho más progresista, sumados sus logros y desventuras, arrojan interesantes lecciones que bien vale la pena sopesar, por ejemplo, una apertu-ra comercial dirigida por el merca-do, implementación de políticas internas para fortalecer al sector social ante la apertura comercial, lo que demuestra claro ordena-miento de la política económica. Como bien lo apunta Michael R. P. Smith, Jefe Ejecutivo de la HSBC “Creo que Vietnam es la nueva China”.

El siguiente documento pre-senta en una primera parte, el panorama general de Vietnam (sus problemas políticos, sociales y económicos); en una segunda parte, se hace énfasis en las polí-ticas de renovación y las impor-tantes reformas implementadas a nivel rural y en zonas urbanas; luego se discute el tema de fin y principio de siglo, así como la discusión a futuro de una prome-tedora economía vietnamita, fi-nalmente, se hace la considera-ción de algunas conclusiones

Doi Moi: La renovación

Considerando el contexto anterior, un grupo de líderes políti-cos socialistas, más liberales que sus precursores, se dieron a la tarea de diseñar una serie de polí-ticas que no sólo paliaran la crisis en la que el país estaba inmerso, sino que cimentara las bases para el desarrollo en el largo plazo.

Este conjunto de iniciativas, que se denominó “Doi Moi”, cuya traducción del vietnamita es “cam-bio” o “renovación”, estaba confi-gurado sobre tres pilares básicos:

El cambio de una economía centralizada burocrática-mente planificada por una multisectorial, que operara por medio de los mecanis-mos del mercado bajo una administración estatal y una orientación socialista.

La democratización de la vida social y la construcción de un Estado de Derecho efectivamente “del pueblo, para el pueblo y por el pueblo”.

La implementación de una política exterior mucho más abierta, que promoviera las relaciones entre Vietnam y la comunidad para el impul-so de la paz y el desarrollo.5

5. Socioeconomic Renovation in Vietnam: The origin, Evolution and Impacto of DOI MOI

Disponible en: http://www.idrc.ca/ openebooks/318-6/

6. DOI MOI Reforms

Disponible en: http://www.csuchico.edu/ ~cheinz/syllabi/asst001/fall98/thompson/doimoi.htm

Del mismo modo, se diseña-ron seis políticas básicas a seguir con tal de lograr los objetivos que se proponían en los pilares fun-damentales, las que consistían en:

La descentralización de la administración económica estatal, lo que otorgó a las empresas algún grado de autonomía.

El complemento o reempla-zo de medidas administrati-vas por otras más bien económicas, incluyendo una política monetaria orientada por el mercado que con-tribuyera al control de la inflación.

La adopción de una política comercial más dirigida hacia el exterior, permitiendo que las tasas de intercambio e interés respondieran al mercado.

La implementación de políti-cas agrícolas que facultaran el uso de la tierra por un mayor plazo, además de
otorgar una mayor libertad a la hora de comprar insumos para la producción.

Aumento paulatino de la confianza en el sector pri-vado como generador de crecimiento económico.

La concesión de mayores prerrogativas para que, tanto las empresas públicas como las privadas, pudieran interactuar con el mercado internacional sin intermedia-ción del Estado.6

En un país con una dico-tomía entre lo rural y lo urbano tan acentuada como Vietnam, resulta interesante apreciar los efectos de las reformas de la “Doi Moi” en cada ámbito por separado, a sa-ber: a) zonas rurales; y b) zonas urbanas.

Efectos de las reformas

en las zonas rurales

Luego de que se aprobara la reforma casi total del sistema político económico en el Sexto Congreso Nacional de 1986, cuando se comenzó a ejecutar la Renovación, se comenzaron a elaborar y ejecutar una serie de cambios en la administración de la economía rural que lograron des-pertar al sector productivo agrícola del sopor en el que estaba inmerso, debido a las restrictivas medidas hasta entonces sosteni-das por el gobierno comunista. Se adoptó, gradualmente, un conjunto de políticas que fue-ron sumamente polémicas en su momento, por cuanto parecían echar por tierra los ideales comu-nistas que habían sido férreamen-te defendidos por el gobierno.

7. Ver http://www.aseansec.org/stat/ Table2.pdf . Indicadores Económicos de la Asociación de Naciones del Su-deste Asiático, ASEAN, por sus siglas en inglés.

8. Socioeconomic Renovation.

De estas medidas, quizás la más controversial, y posiblemente la más aplaudida, fue la de liberar a los agricultores de su obligación de venderle su producción al go-bierno a los precios estipulados, y permitirles entrar en un juego de libre mercado con precios deter-minados por ellos mismos.

Se reconoció también la ne-cesidad de superar el nivel de producción autárquica, que se había venido sosteniendo para lograr conformar varios sectores productivos bastante eficientes como para especializarse en de-terminados bienes, dependiendo de sus características y ventajas comparativas.

Estas medidas de liberaliza-ción, aunadas a otras específica-mente trazadas para aumentar la productividad, como el aumento de la inversión estatal en sistemas de irrigación, la creación de ban-cos que otorgaran créditos a los pequeños productores y la rápida expansión del acceso a la educa-

ción, sistemas de salud y servicios básicos, comenzaron a dar sus frutos más allá de lo estimado originalmente por el gobierno vietnamita.

Tan sólo en el período com-prendido entre 1986 y 1995 la producción total de alimentos cre-ció de 18.3 a 27.7 toneladas, el promedio anual de alimento reci-bido per cápita pasó de 304 a 370 kilogramos mientras que, en términos generales, la exportación de bienes alimenticios se cuadru-plicó. Ya para 1994 el 98% de las comunidades contaba con una escuela primaria, el 76.6% tenía una secundaria y el 53.2% de los hogares contaba con electricidad.7

Estos avances no sólo die-ron un respiro a la maltrecha eco-nomía, sino que significaron el comienzo de una etapa de prospe-ridad creciente y plausible para la población vietnamita asentada en las zonas rurales.8

Efectos de la Renovación

en las zonas urbanas

El principal logro de la “Doi Moi” en cuanto a las urbes fue, sin lugar a dudas, el de dotarlas de un nuevo impulso y de convertirlas nuevamente en regiones fructífe-ras y atractivas para los habitan-tes, luego de que la guerra y los serios problemas que se manifes-taron entre 1975 y 1986 provoca-ran un desenfrenado éxodo hacia las zonas rurales. La conformación gradual de una economía multisectorial fue particularmente significativa para las zonas urbanas, ya que propició el emplazamiento de empresas de capital privado que vinieron a complementar lo que venían pro-duciendo las compañías estatales.La conformación gradual de una economía multisectorial fue particularmente significativa para las zonas urbanas, ya que propició el emplazamiento de empresas de capital privado que vinieron a complementar lo que venían pro-duciendo las compañías estatales.La conformación gradual de una economía multisectorial fue particularmente significativa para las zonas urbanas, ya que propició el emplazamiento de empresas de capital privado que vinieron a complementar lo que venían pro-duciendo las compañías estatales.

9. Ver http://www.aseansec.org/stat/ Table2.pdf . Indicadores Económicos de la Asociación de Naciones del Su-deste Asiático, ASEAN, por sus siglas en inglés.

10. Socioeconomic Renovation.

11. Ibidem.

En este sentido, se remarca que ya para 1993 se encontraban debidamente registradas 2039 empresas en Hanoi, de las que sólo 928 eran propiedad del Esta-do. Las restantes correspondían a empresas de responsabilidad limi-tada, organizaciones de la socie-dad civil y empresas privadas, mayoritariamente. A pesar de que el sector agrícola continuó signifi-cando la mayor parte del Producto Interno Bruto vietnamita, PIB, du-rante los primeros diez años de la Renovación, se comenzaron a dar interesantes disparidades a favor de las zonas urbanas. Por ejem-plo, el PIB per cápita en Ciudad Ho Chi Min para 1993 aumentó en un 12.3%, mientras que en el resto del país el crecimiento rondó el 8%. En sólo tres años, entre 1991 y 1993, el gasto mensual per cápita aumentó en más de un 70%.9

Igual de interesante es el dato que señala que más de una tercera parte de la producción

industrial de Vietnam de 1993 salió de Ciudad Ho Chi Min, a pesar de que su población repre-sentaba sólo un 6.5% de la totali-dad del país.10

En todo caso, una de las tendencias que más llama la aten-ción con respecto a los cambios acaecidos en las zonas urbanas producto de la Renovación, es la movilización de trabajadores del sector público hacia el privado.

En Hanoi, durante 1993, más de 70,000 trabajadores deja-ron de laborar para el Estado, para integrarse a organizaciones privadas o de índole no estatal, al menos. En el período comprendi-do entre 1985 y 1987, lo mismo hicieron alrededor de 47,000 obre-ros en Ciudad Ho Chi Min.11

Estos cambios contribuye-ron a la conformación de grupos sociales donde antes el Estado se encargada de “homogenizar” a la población. La existencia de esos grupos, de entre los que sobresale una enorme clase media, influen-ciaría las posteriores decisiones y políticas que el gobierno impulsar-ía, ya que junto con los niveles de vida también creció la conciencia y participación de la población en torno a los temas políticos y económicos.

El fin y principio de siglo

Los cambios económicos y sociales continuaron durante la década de los noventa, afirmando las capacidades de una población cada vez mejor educada y deseo-sa de trabajar, al tiempo que se profundizaban las diferencias en-tre lo rural y lo urbano.

Ya para finales del siglo XX la producción industrial desarrolla-da en las ciudades, comenzó a desplazar a la agrícola, en térmi-nos porcentuales dentro del PIB. Así, mientras la agricultura repre-sentaba el 42% del PIB en 1989, diez años después correspondía al 26% del mismo agregado.12

12. Vietnam Economic Monitor

Disponible en: http://lnweb18. worldbank.org/eap/eap.nsf/Attachments/eapupdate0402/$File/vietnam.pdf

13. ver http://www. aseansec.org. Asocia-ción de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN, por sus siglas en inglés.

14. Vietnam Economic Monitor

Disponible en: http://lnweb18. worldbank.org/eap/eap.nsf/Attachments/eapupdate0402/$File/vietnam.pdf

No obstante, sería impreci-so afirmar que el mayor desarrollo de las urbes industrializadas se dio en detrimento de las zonas rurales dedicadas a la producción agrícola.

Al contrario, el sector agrí-cola ha logrado el doble cometido que se le había asignado a me-diados de los ochenta. Logró crecer lo suficiente como para subsanar la crisis alimentaria en que se encontrada sumida el país al momento de la Renovación, luego se consolidó, no sólo como una fuente constante de recursos

alimenticios relativamente barata para la población, sino que se tornó lo suficientemente producti-va como para poder exportar bie-nes y contribuir al ingreso, a este respecto, vale subrayar que ac-tualmente Vietnam es el primer productor mundial de café robusta, semillas de marañón y el segundo exportador de arroz.

En todo caso, el sector in-dustrial continuó mostrando un crecimiento sorprendente y, por consecuencia, una participación mayor dentro del PIB. Sólo duran-te el 2001, por ejemplo, la indus-tria expandió en un 7.2% su con-tribución al PIB, mientras que el sector agrícola registró un creci-miento de apenas un 2.5% dentro del mismo agregado, aunque éste sector sigue siendo el mayor empleador.13

El PIB vietnamita, en gene-ral, ha venido registrando un cre-cimiento importante y sostenido desde mediados de la década de los noventa, rondando siempre el 8% anual, con excepción del 2000 y 2001, en el que vio un creci-miento igual o menor al 5.5% de-bido a la seria recesión mundial que se agudizó durante esos años, y que afectó particularmente a Vietnam por la disminución de la demanda de sus principales pro-ductos de exportación.14

Este crecimiento se ha visto reflejado, dichosamente, en una reducción de la pobreza. Utilizan-do estándares internacionales para su medición, Vietnam ha logrado disminuir la cantidad de pobres de un 38% en 1998 a un 29% para el 2002, mostrando una tendencia a ser reducida aún más.15

15. Ibidem.
16. Ver http://www.aseansec. org/stat/ Table2.pdf . Indicadores Económicos de la Asociación de Naciones del Su-deste Asiático, ASEAN, por sus siglas en inglés.

17. Vietnam Foreign Investment

Disponible en: http://www.nations en-cyclopedia.com/Asia-and-Oceania/ Vietnam-FOREIGN-INVESTMENT.html

18. Vietnam Economic Structure

Disponible en: http://www.economist. com/countries/vietnam/profile.cfm? folder=Profile%2DEconomic%20 Structure

Es imprescindible señalar que la Inversión Extranjera Directa jugó, y juega, un rol sumamente importante en el crecimiento in-dustrial vietnamita gracias a las reformas de 1986. Sólo entre 1988 y 2002, Vietnam logró captar más de US$38,000 millones en Inversión Extranjera Directa, IED.16

A esto contribuyó un conjun-to de enmiendas que se hizo en 1994 a la ley que regula la IED. Estas nuevas disposiciones com-prendían, por ejemplo, la elimina-ción del requerimiento de licencias de importación-exportación para muchos bienes, la reducción de la lista de industrias vetadas de in-vertir en Vietnam, y la agilización de trámites en la gestión de pe-queñas inversiones.

Todo esto contribuyó a que el clima para la inversión se vol-viera aún más atractivo, y provocó que ya para el 2003 las empresas financiadas con IED contribuyeran en un 13% al PIB del país. Em-presas como Intel y Nike han de-cidido invertir en el país, colabo-rando a que el promedio anual de IED durante los últimos cinco años haya sido superior a los US$1,000 millones.17

Simultáneamente, y a la vez como consecuencia, a la creciente entrada de capital extranjero, se empezó a dar una evolución del sector servicios que llegaría a convertirse en el segundo más productivo del país, desplazando inclusive al sector agrícola.

Para el 2006 el sector servi-cios representaba un 38.1% del PIB mientras que el agrícola se mantuvo alrededor del 20.4%, lo que es impresionante para una economía históricamente dedica-da a la agricultura.18

El 11 de enero del 2007, Vietnam se convirtió en el miem-bro 150 de la Organización Mun-dial del Comercio, OMC, tras haber hecho su solicitud de admisión en noviembre del año anterior.

Esto sólo confirma y asienta el compromiso vietnamita de al-canzar el crecimiento y el desarro-llo económico a través del comer-cio, y de la liberalización económica orientada hacia el be-neficio de la base social. Vietnam es, al día de hoy, la tercera economía de mayor creci-miento dentro de la ASEAN,19 de la que es miembro desde 1995, y continúa acercándose cada vez más, de la mano de su productiva industria exportadora y de servi-cios, hacia su meta de doblar el PIB para el 2020.

19. Asean Key Indicators

Disponible en: http://www.aseansec. org/stat/Table2.pdf

Retos para el futuro

En naturaleza, los retos que afronta Vietnam para el futuro cercano no son distintos a los que tiene cualquier país que experi-mente un acelerado crecimiento en un periodo relativamente corto, aunque de alguna manera dife-renciadas por el contexto propio del país.

El fortalecimiento de la base social que sustenta y hace posible ese desarrollo es el reto primor-dial, sólo superable mediante un análisis minucioso de la realidad nacional, la identificación de sus carencias y la implementación de políticas específicamente perfila-das para paliar esas carencias. En este sentido, el caso vietnamita guarda algunas similitudes intere-santes con la República Popular de China, quien está un poco más adelantado en su proceso de des-pegue económico.

En ambos casos el principal compromiso, es el de mejorar la distribución de la riqueza, evitando que las urbes alcancen estadios de desarrollo que dejen en des-ventaja a las zonas rurales y pro-voquen, eventualmente, un cisma social que socave la dinámica de crecimiento económico.

A diferencia de República Popular de China, Vietnam tiene una población mucho más mane-jable, en términos demográficos, no sociológicos, que facilita so-bremanera el esbozo, puesta en práctica y evaluación de las medi-das adoptadas.

La profundización y actuali-zación de algunas de las medidas contenidas en la “Doi Moi” de los ochenta, puede ser uno de los primeros pasos a tomar.

Por ejemplo, la intervención del gobierno para lograr la seg-mentación y especialización del sector agrícola, aunado a una mayor inversión en insumos pro-ductivos, puede conducir a la generación de una dinámica de modernización y paulatina indus-trialización de la agricultura.

Del mismo modo, la cons-tante actualización de los progra-mas educativos debería proveer a los jóvenes, tanto de las destrezas que requieren los puestos de tra-bajos disponibles actualmente, como de las herramientas que los faculten para asumir las tareas generadas por el proceso de globalización. En otras palabras, no se trata sólo de ampliar la cobertura educativa, sino de mantener los programas constantemente actua-lizados para proveer el conoci-miento que se necesita hoy, y el que probablemente se necesitará mañana para salir avante en un mundo cada vez más competitivo y sediento de innovación.

Esto lleva a lo que debería ser una de las tareas prioritarias del sector industrial: continuar aprendiendo de lo que hacen las multinacionales que han invertido en suelo vietnamita, y desarrollar una industria manufacturera local fuerte.

Como lo hiciera Brasil en su momento, la idea no es deshacer-se del capital extranjero, sino de lograr fortalecer la industria nacio-nal para generar sinergias pro-ductivas junto con las empresas foráneas.

Esto, sumado a una legisla-ción que asegure que la IED re-presente beneficios reales y com-probables para la economía vietnamita, que permita impulsar aún más la industrialización del país.

Por otra parte, quizá el ma-yor reto, y al mismo tiempo, la mejor oportunidad, que debe asumir Vietnam en este momento, es el de fijarse la meta y encontrar la forma de aprovechar al máximo la multiplicidad de ventajas que le confiere ser miembro activo de la OMC. El ingreso a la OMC, abre las puertas a Vietnam para que, en primer lugar, se promocione como el atractivo foco para la in-versión extranjera que ya es y, en segundo lugar, para que acceda a muchos más mercados de los que podría haber incursionado nego-ciando por sus propios medios.

Además, todo el marco insti-tucional que provee la organiza-ción le servirá para respaldar y proteger sus políticas comerciales de los avatares del mercado inter-nacional, que suelen tener un particular impacto sobre las eco-nomías emergentes.

En términos generales, el deber primordial del gobierno viet-namita consistirá en conservar una visión panorámica y analítica de la realidad económica interna-cional, que le permita identificar opciones y riesgos de crecimiento mientras mantiene un examen minucioso de su realidad nacional, en aras de adoptar las medidas que le faculten para aprovechar las ventanas de oportunidad de manera óptima.

Lecciones vietnamitas:

Algunas conclusiones

Muchas son las lecciones y/o conclusiones que se pueden extraer del estudio del desarrollo de la economía vietnamita, luego de que quedara prácticamente destruida por la guerra que sostu-vo con Estados Unidos, junto con los conflictos bélicos menores que le sucedieron y la crisis económica posterior.

En primer lugar, hay que re-conocer la capacidad de intros-pección vietnamita, que le permitió no sólo darse cuenta de que algo andaba seriamente mal, sino tam-bién identificar los errores que se estaban cometiendo y, más sor-prendente aún, un país en desa-rrollo, diseñar y ejecutar con es-tricta disciplina las soluciones a las falencias.

En lugar de intentar adoptar una medida o un paquete de polí-ticas sugerido por alguien más, fue de la misma cúpula del go-bierno, y de las generaciones que le sucederían, de donde salió la iniciativa para “hacer lo que haya que hacer”.

En segundo término, hay que destacar la férrea disciplina e inquebrantable voluntad política que se requirió para llevar a efecto las ideas que se habían concebi-do, aún cuando parecían contra-decir muchos de los principios que el gobierno comunista había de-fendido durante años sin renunciar por completo a ellos.

No se trató de desechar los valores que el gobierno había propugnado como la guía para la prosperidad, lo que se cambió fueron sólo los mecanismos para alcanzar los objetivos.

Esa capacidad de compren-der que los medios pueden ser trastocados manteniendo los fines inamovibles, es algo de lo que algunos países en desarrollo podr-ían aprender.

No hay ninguna ideología que plantee las respuestas a to-das las preguntas y, por ende, es irracional, e irresponsable, en alguna medida, ceñirse a un solo pensamiento político esperando que sus herramientas solucionen los problemas.

El ejemplo de Vietnam, y en un grado similar el de la República Popular de China, demuestra que un Estado puede mantener sus valores ideológicos firmes, sus objetivos sólidamente asentados en la agenda política, mientras experimenta con los diferentes mecanismos que le den mejores resultados dadas sus condiciones particulares como país.

La comprensión de que el comercio bien manejado, cimen-tado sobre una base social orga-nizada, bien educada y con acce-so a servicios básicos y algunas comodidades, constituyó un cata-lizador del crecimiento económico y la clave del incipiente éxito vietnamita.

Del mismo modo, la adop-ción de políticas que traducen el crecimiento económico en benefi-cios tangibles para la población, debe ser una parte fundamental de cualquier plan nacional de desarrollo. A pesar de que a Viet-nam le resta aún un largo camino por recorrer en este sentido, se han orientado de conocer y anali-zar sus posibles insolvencias.

Otra lección que se puede destacar de Vietnam y su impre-sionante desenvolvimiento económico, es que el miedo al cambio y a la inmersión en el pro-ceso globalizador, son las trabas más grandes para el desarrollo de un país.

Esto no quiere decir que haya que incursionar en el merca-do mundial, armado sólo con la fe de que todo salga bien.

Muy al contrario, el caso vietnamita evidencia que lo prime-ro que hay que hacer para ser un competidor efectivo a nivel inter-nacional es fortalecerse hacia adentro, conocer sus propias ven-tajas, y que sólo después de adoptar las medidas para que los beneficios sean bien distribuidos, se puede pensar en enrolarse en la globalización comercial.

Finalmente, se puede ex-traer de la historia vietnamita una lección que viene dada por oposi-ción. El gobierno de Hanoi tuvo que verse enfrentado a una crisis de niveles exorbitantes que tenía a su población sumida en la po-breza, mal nutrida, viviendo casi en una época medieval, para caer en la cuenta de que era impres-cindible cambiar el rumbo.

Un país nunca debería tener que llegar al grado de precariedad que conoció el pueblo vietnamita, para comenzar a pensar en cómo salir adelante.

Al contrario de lo que suce-dió en el país asiático, los demás países en vías de desarrollo de-berían conocer lo que ya tienen antes de que sea demasiado tarde y, de ahí en adelante, crecer de adentro hacia fuera/de lo local a lo nacional, hasta lograr insertarse en la economía global.

Puede que los errores que se han cometido no sean tan evi-dentes sino hasta que se han al-canzado niveles difíciles de su-perar, pero ahí es donde entran en juego la capacidad de autoanálisis y diagnóstico junto con la voluntad y disciplina política, para elevar las necesidades a un plano de priori-dad nacional y no dejarlo en la categoría de proyecto partidista.

La historia de Vietnam es la de un país marcado por la trage-dia de una guerra que lo dejó to-talmente destruido, que hizo a sus pobladores padecer penurias in-decibles, y retrasó el desarrollo económico en varias decenas de años.

Luego de verse sumido en una crisis de serias proporciones, el gobierno vietnamita tomó una serie de radicales medidas que pretendían sacar al país de la miseria por medio de la creación y fortalecimiento de un comercio interno que, en primer lugar, sa-ciara las necesidades apremiantes de la población y, en segunda instancia, le permitiera integrarse paulatinamente en el mercado global como un país competitivo.

Tras sólo 25 años, y con su incorporación a la OMC como un hito, se podría decir que Vietnam ha comenzado a lograr sus objeti-vos. Sus indicadores macroeco-nómicos indican que una política comercial nacional y exterior bien dirigida e implementada, es uno de los elementos impulsores del desarrollo