PROSPECTIVA ESTRATÉGICA:

UNA HERRAMIENTA PARA LA

TOMA DE DECISIONES

Resumen

La prospectiva es un instrumento que ayuda a prepararse de ma

nera más efectiva para los acontecimientos venideros, en el cual

ejercicios de tipo predictivo pueden tener un peso importante

aunque no determinante y en el que la inteligencia puede jugar un

papel fundamental. Además puede ser dependiendo del escenario

y la forma de aplicación un instrumento crucial en la creación de

un marco de orientación estratégica que permita a la organización

estar mejor preparado para los desafíos globales emergentes.

Después de todo, solo percibiendo el futuro con todos sentidos;

es posible tomar decisiones en el presente que ayuden a las or

ganizaciones a navegar las difíciles aguas del cambio global en el

que estamos inmersos.

Palabras claves

Prospectiva, planeación, administración, políticas públicas, deci

siones, estrategias, tácticas.

Abstract

The foresights prospective is an instrument that helps prepare

more effectively the upcoming events, those in which exerci

ses of predictive type can have a significant weight, although

not decisive and in which the intelligence can play a funda

mental role. In addition it may depend on the scenario and the

manner of implementing a crucial instrument in spite of a fra

mework of strategic orientation that would enable the organi

zation to be better prepared for the emerging global challenges.

Key words

Prospective, planning, administration, public policies, decisions,

strategies, tactics.

Introducción

Desde el origen de la humanidad, el hombre ha tomado

decisiones desde la menos significante a la más com

pleja, esto le ha permitido mantenerse en constante

evolución tanto en el desarrollo de la vida como la di

rección de la organización de los diferentes estadios

económicos, desde el punto de vista familiar, empre

sarial e institucional.

En tal sentido, en este artículo, desarrollaré la prospec

tiva estratégica como una herramienta para la toma de

decisiones en la nueva era del siglo XXI, que toda or

ganización pública o privada debe tomar.en cuenta

para alcanzar el éxito deseado.

El objetivo general en este escrito es brindar un mar

co analítico, conceptual e instrumental que permita

asimilar un conocimiento introductorio y general de la

disciplina de la prospectiva. Pretende a la vez com

prender y vislumbrar su utilización como instrumento

para el diseño y la gestión de políticas públicas, prin

cipalmente a través de herramientas para: la elabora

ción de visiones de desarrollo de largo plazo con el

uso de la metodología de escenarios y la realización

de ejercicios de anticipación para apoyar la toma de

decisiones de los hacedores de políticas. Se pretende,

además, dar a conocer experiencias relevantes de la

disciplina de la prospectiva, aplicadas a distintas esca

las internacionales, regionales, y nacionales, que con

tribuyen al fortalecimiento del proceso de toma de

decisiones estratégicas en la gestión pública, muy a

pesar de paradigmas.

La prospectiva como herramienta que contribuye a

reducir la incertidumbre y a construir el futuro de la

ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad con

el propósito de identificar las tecnologías emergentes

que probablemente produzcan los mayores beneficios

económicos y sociales.

Etimológicamente, el vocablo proviene del latín pro

(adelante) y spectare (mirar) y emerge como disciplina

a principios de los años cincuenta y sesenta.

Si bien la prospectiva es una disciplina relativamente

nueva en nuestro medio, en el mundo se viene aplican

do desde inicios del siglo XX. Los primeros estudios serios sobre escenarios futuros comenzaron a desa

rrollarse en los Estados Unidos en la década de los

años veinte, pero la recesión de 1929 y luego el inicio

de la II Guerra Mundial, diluyó este primer intento de

identificar escenarios futuros.

Al finalizar la guerra, Japón inició la búsqueda de me

todologías que le permitieran reactivar su industria, y

re-descubrió la prospectiva, convirtiéndose en el pri

mer país que emprendió con éxito su aplicación en el

planeamiento de su industria manufacturera. En la ac

tualidad, Japón ya está en su Séptimo Ejercicio Delphi

de Prospectiva, vigente para el período 2001-2005.

La experiencia exitosa del Japón convirtió a la pros

pectiva en una herramienta imprescindible para el pla

neamiento de las políticas públicas. Es así como, des

de la década de los ochenta, casi todas las naciones

de Europa y Asia vienen desarrollando sus Programas

Nacionales de Prospectiva. Incluso, la Unión Europea y

APEC tienen Centros Especializados en la formulación

y ejecución de estudios de prospectiva: el Institute

for Prospective Technological Studies (IPTS) en Sevilla

(España) y el APEC Center of Technology Foresight en

Bangkok (Tailandia), respectivamente.

América Latina no ha sido ajena a esta corriente. Gra

cias a la labor de la Organización de las Naciones Uni

das para el Desarrollo Industrial, ONUDI, desde 1998 en

Latinoamérica y el Caribe se vienen implementando los

respectivos Programas Nacionales de Prospectiva. Bra

sil, Argentina, Venezuela, Colombia, Uruguay, Ecuador,

Chile y México ya vienen ejecutando sus Programas

Nacionales con singular éxito, no así, en Centroamérica.

Brasil destaca por haber logrado llevar los resulta

dos de los estudios de prospectiva a los niveles de

decisión política y al logro de un consenso Esta

do-Academia-Sector Privado-Sindicatos. Las cadenas

productivas priorizadas hasta ahora en el Brasil son:

construcción civil, textiles y confecciones, madera y

muebles, y plásticos. El horizonte de planeamiento em

pleado es el año 2013.

El Perú ingresó a esta corriente de planeamiento, cuan

do los fondos de ONUDI para su Programa Latinoame

ricano ya estaban terminando. Sin embargo, el Consejo

Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC), em

pleando sus escasos recursos inició desde octubre del

2001 el proceso de formación de los recursos huma

nos nacionales en el campo de la prospectiva, habiendo diseñado una metodología propia denominada PROS

PECTA, gracias a la cual el Perú cuenta hoy con una

masa crítica de más de 300 profesionales capacitados

en el empleo de las principales metodologías usadas en

la formulación de los estudios de prospectiva.

La prospectiva no ha sido empleada solo por los go

biernos. Es en el campo empresarial donde ha tenido

un impacto significativo en las tres últimas décadas. La

primera empresa multinacional que empleó una de las

metodologías de prospectiva, el planeamiento por es

cenarios, fue la petrolera Royal Shell en 1968, anterior

mente a esa fecha, la Shell solo aplicaba métodos de

pronóstico, lo que les impedía identificar e interpretar

eventos cruciales para su industria como el ocurrido en

octubre de 1973 en Medio Oriente, que luego fue co

nocido como “la crisis del petróleo de 1973”. Al aplicar

las técnicas de prospectiva, la Shell pudo vislumbrar

este escenario poco deseable y plantear planes con

tingentes que fueron empleados en su momento. Con

los años, se demostró que el uso de la prospectiva

“tuvo un impacto fundamental en la forma en que la

empresa (Shell) en su totalidad atravesó la turbulenta

década de los setenta y principios de los ochenta”.

En la actualidad, la mayoría de las grandes empresas

internacionales, desde las automotrices hasta las líde

res de la microelectrónica y las telecomunicaciones, así

como bancos de inversión y trading companies, em

plean la prospectiva para el planeamiento de mediano

y largo plazo de sus operaciones.

Nos ha tocado vivir en una época en la que los cambios

se suceden a un ritmo nunca antes visto por ser la an

tesala histórica de un cambio de época, y por lo tanto,

la labor de planeamiento se ve seriamente impactada

por los desarrollos que suelen tomar los acontecimien

tos sociales, económicos, culturales y políticos.

Por esa razón, ya no es posible realizar el planeamiento

estratégico clásico, ni en lo político ni en lo empresarial,

basados en una visión única y siempre deseable para la

organización, sino que es preciso contar con estrate

gias robustas y planes contingentes basados en dife

rentes escenarios posibles y probables. Es aquí donde

la prospectiva produce su mayor beneficio.

Si una estrategia logra demostrar que será útil y pro

vechosa bajo escenarios distintos pero igualmente

probables, la organización podrá estar tranquila al im

plementarla.

Generalmente, las estrategias deben ser diseñadas para

funcionar acertadamente bajo determinadas condicio

nes del entorno, y si estas cambian su nivel de éxito

comienza a disminuir y hasta pueden llevar a la organi

zación al fracaso absoluto. De las cuales algunas em

presas han dejado de operar o se han fusionado en los

últimos veinte años.

En la mayoría de los países que desarrollan la pros

pectiva realizan estudios con fondos públicos y están

bajo la responsabilidad de instituciones del Estado,

como el National Institute of Science and Technolo

gy Planning, ) NISTEP, de Japón, el Korean Institute of

Science and Technology Planning, KISTEP, de Corea

del Sur o el Programa de Prospectiva Tecnológica del

Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil.

Lo mismo ocurre en Europa, aun cuando en algunos ca

sos el financiamiento lo realizan Fundaciones de carác

ter mixto (Estado-Sector Privado), como el Observa

torio de Prospectiva Tecnológica Industrial de España.

En todos los casos, los estudios de prospectiva se

convierten en el insumo principal para la formulación de

los planes y programas de desarrollo científico, tecno

lógico e industrial de los países desarrollados, de los

NICs (países en proceso de industrialización) y de los

países emergentes.

Ello se debe a que la prospectiva permite identificar las

necesidades de la población y de las empresas en la

sociedad futura, las tecnologías emergentes que per

mitirán satisfacer dichas necesidades, los programas

de investigación y desarrollo de nuevas tecnologías,

en los casos que no exista una tecnología emergente

en este momento.

La prospectiva es la anticipación al servicio de la ac

ción, por lo tanto los estudios de prospectiva aunados

a una labor de seguimiento permanente del desarrollo

tecnológico, mediante la llamada “vigilancia o inteligen

cia tecnológica”, permiten racionalizar los esfuerzos de

investigación y desarrollo, orientándolos hacia aque

llos campos donde se podrán obtener los mayores

impactos sociales y económicos, sin descuidar lo que

en otras partes del mundo se viene investigando, de

sarrollando y patentando.

Muchos países, invierten en realizar investigaciones so

bre productos de mercados ya maduros, cuyo ciclo

de vida ya está por terminar, y descuidan e incluso,

desestiman, el ingresar a nuevos campos o ampliar las

fronteras de la ciencia, por el alto riesgo que ello implica.

Justamente, la prospectiva surge como disciplina para

realizar un adecuado manejo y control de la incerti

dumbre con la finalidad de reducir el riesgo inherente a

las diversas alternativas de futuro que se puede cons

truir. Por lo tanto, su aporte es sustancial en el momen

to histórico que vivimos.

La prospectiva parte del concepto que el futuro aún

no existe y “se puede concebir como una realizar múl

tiple” (Jouvenel, 1968) y que “depende solamente de

la acción del hombre” (Godet, 1987). Por esa razón, el

hombre puede construir el mejor futuro posible, para

lo cual debe tomar las decisiones correctas en el mo

mento apropiado.

Existen muchos futuros posibles, pero de ellos solo

algunos tienen en este momento la mayor probabilidad

de ocurrencia. En los próximos minutos puede ocurrir

algo lo suficientemente importante, como para cam

biar esa asignación de probabilidades. Por esa razón, la

prospectiva debe ser capaz de identificar aquellos es

cenarios futuros que en el período que va del presente

al horizonte del estudio, puedan presentarse.

Mediante el uso de metodologías que son emplea

das ampliamente en distintas disciplinas científicas, la

prospectiva busca identificar los escenarios futuros

más probables y deseables hacia los cuales debe en

rumbarse una organización, una región o un país. Exis

ten más de 120 metodologías distintas, aunque las más

usadas son:

Método de Probabilidades de Bayes: es la aplica
ción de las fórmulas derivadas del Teorema de
Bayes a la determinación de las llamadas proba
bilidades revisadas; y que están asociadas a un
conjunto dado de hipótesis (escenarios posibles)
mutuamente excluyentes, como consecuencia de
la interacción de variables generadoras de futuros
(“drivers”).
Método de la Matriz de Impacto cruzado: su lógica
básica subyacente consiste en hacer una explora
ción del futuro (prospectiva) sobre la base de las

interacciones de una serie de variables (“drivers”)

que pueden o no tener influencia sobre el tema

bajo análisis dentro del horizonte temporal con

siderado.

Método Delphi: que consiste en preguntarle a un

grupo de personas (expertos y no expertos en el

tema bajo análisis) sus opiniones (juicios de va

lor basados en conocimiento, experiencia, ima

ginación, sentido común o intuición), acerca del

comportamiento a futuro de un grupo dado de

variables (factores de cambio o “drivers”), con la

finalidad de tener una idea lo más clara posible de

la situación futura que esas variables producirán.

Exploración del Entorno: es una técnica muy sim

ple de aprender pero muy poderosa por el nivel de

análisis que permite, y que se basa en la identifi

cación de variables de cambio (“drivers”) mediante

el empleo de diferentes enfoques temáticos.

Método de Análisis Morfológico: esta técnica per

sigue explorar todas las posibilidades en las que

pueda evolucionar un sistema determinado. Para

ello, es preciso identificar con gran precisión lo

que se denominan los parámetros caracterizado-

res del tema bajo estudio.

Un adecuado balance en el uso de las distintas meto

dologías impide que se caiga en sesgos y enfoques

unilaterales. La principal barrera a eliminar es tratar de

“desaprender” y no extrapolar necesariamente el pa

sado. Eso permite tener la suficiente creatividad para

vislumbrar las oportunidades que el futuro puede crear

para nuestra organización.

Sin embargo, no es recomendable desprenderse to

talmente del pasado, pues se puede aprender mucho

de él. Por eso la prospectiva “debe usar el poder de la

retrospectiva para transportarnos a futuros mejores”

(Johnston, 2002).

Existen dos escuelas científicas que dominan el campo

de la prospectiva a nivel mundial. La primera funda

da en Francia en la década de los años sesenta por

Bertrand de Jouvenel y un muy joven Michel Godet,

se basa en el Humanismo para proponer que el futuro

puede ser creado y modificado por las acciones de los

actores sociales, ya sea individuales u organizados, y

propone estudios que caractericen la sociedad futura

en sus diversos enfoques: social, económico y cultural.

A la segunda escuela se le denomina Inglesa porque sus principales defensores se encuentran en las univer

sidades de Sussex y Manchester, aun cuando preferi

ría llamarla Anglosajona porque su influencia también

abarca Alemania y los Estados Unidos. Esta corrien

te de pensamiento considera a la tecnología como el

principal motor del cambio en la sociedad, y desde el

análisis del cambio tecnológico se proyecta hacia la

construcción de escenarios futuros, por lo que con

sidera que la acción de los actores sociales no es tan

importante como para marcar el rumbo del futuro. Ahí

radica su diferencia con la escuela francesa.

1. Importancia de la prospectiva

Para poder comprender el concepto de la prospecti

va estratégica es de suma importancia tener claridad

entre lo posible, lo probable, el pronóstico para dife

renciarlo de lo oculto y el aspecto importante para

vislumbrar el cambio metafórico de la geopolítica do

minante de la presente y las futuras generaciones, sin

que al momento la humanidad no logra comprender,

desde mi punto de vista es difícil que logre percibirlo,

por el mecanismo de control psicológico que ha sido

sometido, desde anteriores generaciones.

Es importante señalar la influencia del cambio de la era

de Piscis a Acuario acentuándose teóricamente dife

rente fechas de inicio y finalización, según teóricos

en la era de Acuario; el pensamiento ha penetrado en

el interior del individuo, instaurando en él la ley de la

mente y atenuando la ley meramente sentimental que

hasta ahora había regido sus actos. Al llegar a Acuario,

estamos más cerca de la armonía psíquica y espiritual.

En esta era, el conocimiento se ha democratizado tan

to y en tan poco tiempo, el fenómeno de Internet, la

mundialización de las comunicaciones y de las nacio

nes y los negocios, revelan un creciente e indetenible

proceso de interconexión planetaria.

En los tiempos que corren, todas las culturas se mez

clan; las disciplinas científicas y humanísticas se acer

can; el saber mágico y el tecnológico se funden en

armonioso mestizaje; y las religiones y credos espi

rituales empiezan a ver más sus similitudes que sus

diferencias.

Es de subrayar la importancia del desarrollo de capa

cidades analíticas de prospectiva para afrontar de ma

nera estratégica los desafíos a los que se enfrenta la acción exterior latinoamericana en los próximos años.

Para la implementación de herramientas de tomas de

decisiones y procedimientos de estudio del futuro,

es indispensable la creación de una cultura de pensa

miento estratégico y de previsión a nivel de gobierno,

instituciones, empresas y sociedad civil.

Latinoamérica se encuentra en un momento crucial de

su historia. A nivel doméstico, los países se enfrentan

en una de las más complejas crisis económicas que se

recuerdan. Esta difícil situación centra una gran parte

de los esfuerzos políticos en la resolución de proble

mas a escala nacional y limita la atención de las autori

dades públicas a cuestiones de corto plazo. Al mismo

tiempo, que cada país está inserto en una auténtica

revolución geopolítica y geoeconómica. Asistimos a

una reconfiguración del orden global en el que Occi

dente está llamado a jugar un papel menos importante

y en el que el rediseño de los patrones de competición

económica que han dominado las últimas décadas de

terminará de manera crucial quiénes serán los “ganado

res y perdedores” de los próximos años en un mundo

cada vez más interdependiente. Este nuevo escenario

se caracteriza por un grado elevado de incertidumbre,

al haberse difuminado un gran número de los referen

tes que han dominado la acción exterior latinoamerica

na hasta la fecha.

La elaboración de un concepto de política exterior li

gado al modelo centroamericano que queremos para

el futuro exige la realización previa de un análisis de

tenido de la realidad global. Es por ello que la capa

cidad de llevar a cabo estudios de prospectiva con

un grado elevado de sofisticación es fundamental para

así aproximarse estratégicamente a los problemas a

los que se enfrentará el bloque centroamericano. Ello

requiere un esfuerzo continuo de estudio y análisis de

la realidad internacional desde una perspectiva multi

disciplinaria y con un enfoque de futuro que permita la

identificación de tendencias y riesgos emergentes. La

información resultante de dicho análisis debe ser útil,

oportuna y relevante, de manera que pueda coadyuvar

a la toma de decisiones dentro del ciclo de elaboración

de la acción exterior. El objetivo último sería mejorar

la planificación estratégica en las instituciones públicas

de actuación basándose en análisis prospectivos de

medio y largo plazo, mirar hacia adelante no hacia el

futuro distante, más allá de la visión de los funcionarios

enfrascados en el humo y las crisis de las batallas actuales; lo suficientemente hacia delante para ver la for

ma emergente de las cosas que vendrán y delinear que

debería hacerse para enfrentarse o anticiparse a ellas, la

cual resulta particularmente perentoria en el contexto

de restricciones presupuestarias en el que cada país de

Centroamérica se encuentra inmerso.

En la actualidad la prospectiva engloba una gran va

riedad de actividades en un amplio número de áreas

temáticas que van desde la seguridad hasta la macro

economía, pasando por la ciencia y la tecnología, un

ámbito en el que los gobiernos de los países centro

americanos no han invertido recursos de manera sig

nificativa en los últimos años. Esta diversidad, tanto

conceptual como de materias refleja la mencionada

complejidad de los desafíos a los que se enfrentan los

estados modernos. De hecho, la prospectiva enfocada

a la política exterior es solo una parte de las activida

des de análisis del futuro y que se centra, tanto en

cuestiones domésticas como de carácter internacional.

Con determinados tipos de analistas se puede llevar

a cabo mejores predicciones que otros, en concre

to aquellos que son multidisciplinarios, tolerantes de

la complejidad y más prudentes. Sin embargo, es de

reconocer las limitaciones que el juicio humano, es po

sible hacer predicciones probabilísticas de determina

dos acontecimientos, incluyendo aquellos de carácter

político, las referencias juegan un papel fundamental;

ya que las predicciones referidas a acontecimientos

geopolíticos que tienen lugar en el plazo de menos de

un año tienden a ser más precisas.

En cualquier caso, son estas limitaciones y dificulta

des para discernir de manera clara el devenir de los

acontecimientos lo que hace necesario la realización

de estudios de prospectiva que incluyan el diseño de

futuros alternativos.

La prospectiva identifica variables clave y una varie

dad de alternativas que permiten una mejor prepara

ción para el futuro. No se trataría por tanto de intentar

pronosticar de manera exacta qué va a ocurrir, sino de

imaginar futuros alternativos que permitan una mejor

adaptabilidad y preparación para lidiar con los aconte

cimientos que pueden emerger de dichos escenarios.

En la relación entre prospectiva e inteligencia tam

bién plantea problemas conceptuales. Existe a priori

una diferencia clara entre la información recolectada

por el personal dedicado a labores de inteligencia y el ejercicio que supone el diseño de escenarios futu

ros alternativos con la finalidad de anticipar tendencias

emergentes.

La información recolectada para desarrollar mecanis

mos de alerta temprana y realizar de forma frecuente

ejercicios sistemáticos de formulación de escenarios

con el propósito de evitar sorpresas y mejorar la pre

paración estratégica de los gobiernos. Por lo tanto,

la inteligencia puede constituir un elemento de gran

importancia en el ejercicio de la prospectiva. En este

sentido, algunos autores hablan de “inteligencia pros

pectiva de seguridad”, que se definiría como “la utiliza

ción del conocimiento para la acción sobre futuros de

riesgo, sobre la trayectoria o trayectorias presentes

que conformarán esos futuros de riesgo.

Los ejercicios realizados suelen centrarse en el medio

y largo plazo, dentro de los cuales es de analizar ex

haustivamente en el año 2016 las grandes tendencias

que moldearán el mundo en los próximos 15 años y se

bosquejan escenarios alternativos de evolución de la

realidad internacional afectando o favoreciendo a los

países centroamericanos dependiendo con la óptica

que se observa o no se quiera observar.

Es posible también en el campo del ejercicio el análisis

que tengan como marco de referencia el corto plazo,

el cual suele referirse a acontecimientos que tendrán

lugar en los doce meses posteriores a la realización del

análisis. Por ejemplo, los fondos de inversión que ope

ran a nivel global suelen estudiar de forma sistemática

acontecimientos políticos que van desde una posible

intervención militar de EEUU en Oriente Medio hasta las

reuniones del Consejo Europeo. El objetivo de dicha

actividad es intentar anticipar el resultado de dichos

acontecimientos y estimar su impacto sobre los mer

cados financieros, un ejemplo más doméstico el in

greso y gasto público de los países centroamericanos.

Otra característica fundamental de los estudios del

futuro en la prospectiva es la aproximación multidisci

plinaria de los sujetos de análisis. Dada la complejidad

de la realidad nacional o internacional, la participación

de expertos que puedan contribuir al análisis de ten

dencias emergentes a través de la visión que le pro

porciona la experiencia en sus campos respectivos. Por

ejemplo, en la elaboración de estudios “macro” de la

realidad global como el Global Trends del NIC suelen

participar expertos de áreas tan diversas como la eco

nomía, la ciencia política, la informática, la biotecnolo

gía y la seguridad.

2. Paradigma de la prospectiva

en las instituciones públicas de

los países centroamericanos

El sistema internacional en la etapa final del siglo XX y

en los primeros decenios del XXI estaría experimentan

do una mutación mayor, en la forma de un prolongado

proceso de transición desde un sistema ordenado en

torno a los Estados nacionales o sistema internacional

propiamente tal, hacia un sistema-planeta, organizado

y articulado en torno a ciertos Estados-potencias do

minantes, entidades supranacionales y actores corpo

rativos, dotados de poder a escala global.

Desde la paz de Westfalia (1643) hasta el ciclo llamado

de la Guerra Fría (1945-1990), el sistema internacional

se ha ido configurando y evolucionando dentro de ci

clos históricos sucesivos en los que la distribución de

las hegemonías y el balance del poder se han articu

lado en torno a ciertas potencias constituidas como

Estados nacionales y sistemas imperiales integrados

también por Estados nacionales, y otros actores.

De este modo, la unidad política denominada Esta

do-nación ha sido durante más de tres siglos, el eje

articulador y el actor político y estratégico determi

nante en el sistema internacional o en los regímenes de

dominación que operaban en su interior.

El cambio fundamental que está operando como ten

dencia profunda en el mundo, desde la segunda mitad

del siglo XX, es la emergencia gradual de una econo

mía-mundo y de una política global o globalizada, lo

que está dando forma a un ordenamiento político y

estratégico nuevo dominado por ciertas potencias o

Estados y otros actores supranacionales y corpora

tivos capaces de adoptar decisiones y de desplegar

estrategias y recursos de poder a escala del conjunto

del mundo. Está emergiendo y continuaría cristali

zando así durante el siglo XXI, una red de redes cada

vez más compleja de interacciones de poder a escala

global, en la forma de un sistema de sistemas y que

denominamos sistema-planeta.

De este modo, la posición de centralidad del Estado

nacional en el sistema internacional parece verse ame

nazada por dos fuerzas disociadoras distintas: desde el

interior de las fronteras nacionales, por la re-emergencia

y multiplicación de las identidades locales y regionales

y las aspiraciones independentistas; y desde el exterior,

por las corrientes generadas por las distintas formas de

globalización, por la emergencia de una política global

y de estrategias globales, las que pretenden imponer

nuevas hegemonías y formas de dominación.

Al revisarse la historia política y estratégica de Occi

dente y otras regiones del mundo, la tradición intelec

tual del realismo ha puesto de manifiesto la importan

cia crucial y decisiva de los intereses y los factores

y recursos de poder, como herramientas del poder

político, tecnológico y estratégico dentro del juego

real de las Relaciones Internacionales.

Desde la configuración moderna del sistema interna

cional, a partir del siglo XVII en adelante, han sido los

intereses y en particular los intereses de poder y los

nacionales, los móviles fundamentales que permiten ex

plicar las decisiones y las conductas de los actores en

la escena internacional, y en función de los cuales se ha

articulado el balance de poder en cada época o ciclo.

No obstante la conflictividad básica que caracteriza a

la escena internacional, producto del choque perma

nente de intereses de todo tipo, los Estados y los

principales actores de la escena mundial apuntan hacia

la estabilidad, pretenden garantizar la seguridad de sus

propios intereses, intentan mantener un cierto nivel de

equilibrio en el balance de poder en tanto en cuanto

satisfaga dichos objetivos fundamentales, y procuran

asegurarse un clima de paz en el entorno al que tienen

acceso, mediante la configuración de regímenes de

seguridad que convengan a sus intereses vitales.

Desde una óptica prospectiva, puede afirmarse que

el conjunto del sistema mundial que se encuentra en

vías de configurarse como un sistema planetario; rea

liza una prolongada fase de transición desde un orden

básicamente bi-polar hacia uno internacional multipolar,

de manera que en los primeros decenios del siglo XXI

el conflicto fundamental que dividirá al mundo, será al

mismo tiempo, la dualidad entre potencias dominantes

(ubicadas en el hemisferio norte) y naciones emergen

tes (situadas en el hemisferio sur o en determinadas “zonas de fractura” del mundo), y entre la potencia glo

bal única y aquellas potencias mundiales emergentes,

que aspiren a una cuota sustancial de poder mundial

desde una posición hegemónica a escala continental.

Al término del esquema bipolar, desde fines del siglo

XX se ha instalado la hegemonía estratégica de una po

tencia global, es decir, un orden unipolar en un escena

rio geopolítico inseguro e impredecible que ha traído

consigo una mayor inestabilidad e incertidumbre.

Los rasgos fundamentales que caracterizarían a este

período de transición desde la bipolaridad hacia la mul

tipolaridad, serían la incertidumbre, la imprevisibilidad

y la inestabilidad en un contexto de creciente interde

pendencia, los que podrían determinar gran parte de los

comportamientos de los actores del sistema mundial,

atravesará por una fase de hegemonía casi indiscutida

de una sola potencia global, donde forma transitoria

mente a un esquema de poder unipolar, mientras se pro

duce el reacomodo de las demás potencias continen

tales o regionales, y mientras comienzan a emerger las

potencias mundiales que presumiblemente- disputarán

en el siglo XXI o en el XXII la hegemonía global.

Puede suponerse también que las potencias centrales

y dominantes en el balance de poder global configura

rán alianzas de carácter estratégico y de alcance mun

dial durante la disputa por el poder global cuando se

observa el sistema internacional desde una perspectiva

macroscópica, debe reconocerse que aparece global

mente dominado y tensionado por dos tendencias in

terdependientes que se interpenetran, las que pueden

ser comprendidas también como manifestaciones de

grandes ciclos históricos en una u otra dirección. Estas

tendencias, además, operan en la forma de tendencias

profundas, es decir, como complejos movimientos

de larga duración, como conjuntos de procesos cuya

ocurrencia y persistencia en el pasado y en el pre

sente, permite pronosticar su continuidad en un fu

turo plausible.

Por un lado, funciona objetivamente una tendencia

centrípeta caracterizada por una corriente y un perío

do de tiempo que apunta hacia la concentración, unifi

cación o agrupamiento de los actores internacionales,

en torno a formas de estructuración u organización,

lo que genera un escenario internacional dominado por

unos pocos grandes actores fuertes y cohesionados.

Por otro lado, funciona también una tendencia centrífuga que consiste en una corriente y un lapso de tiem

po que apunta hacia la dispersión, disgregación y la se

paración de los actores internacionales, debilitando de

paso las organizaciones e instituciones internacionales

existentes, lo que da origen a un sistema internacional

caracterizado por la presencia de diversos escenarios

donde predomina una gran diversidad y complejidad

de actores y dinámicas.

El sistema internacional contemporáneo puede ser leí

do y comprendido también, sobre la base de la lógica

que subyace en las tendencias a la globalización y la

fragmentación del sistema desde una perspectiva re

alista, la globalización puede ser comprendida a la vez,

como una tendencia objetiva de las Relaciones Inter

nacionales, y como un discurso sobre sí misma a la

tendencia globalizadora, que pretende imponerse en la

esfera internacional, se acompaña una tendencia hacia

la dispersión y hacia la fragmentación de los antiguos

bloques bi-polares tradicionales. Esta tendencia hacia

la fragmentación se manifiesta, tanto en la formación

de bloques continentales, regionales y sub-regionales

de Estados y de economías nacionales, dando forma a

un nuevo ordenamiento mundial determinado por razo

nes geo-económicas, como en la evidente emergencia

de tendencias separatistas, regionalistas y localistas en

todo el mundo, en nombre de identidades étnicas, reli

giosas y culturales que se oponen a la globalización y

sus efectos culturales disolventes.

La globalización surge y se manifiesta como el proce

so de crecimiento y automatización de la economía

mundial respecto de la esfera política. Ella está de

terminada por la transnacionalización del capital y de

la información, por la deslocalización y la flexibilización

de los procesos productivos, por la desregulación de

los mercados y los intercambios.

Aun así, la globalización no puede ser reducida a una

simple configuración tecno-económica ni a una cierta

articulación geopolítica (representada por la expan

sión mundial del sistema liberal). Ella implica también

la extensión y mercantilización de cada vez más es

feras sociales, dando origen a procesos de descons

trucción social, de agravación y profundización de las

desigualdades culturales y sociales y de ubicuidad

de los conflictos.

Al desaparecer los límites sistémicos entre lo nacional

y lo internacional, entre lo público y lo privado, en

tre lo civil y lo militar, entre lo político-jurídico y lo

ideológico, la globalización en su práctica concreta y

no obstante su retórica benefactora, vuelve caducos

los instrumentos tradicionales de intervención social

intra-fronteras y las herramientas más sofisticadas

del derecho internacional como la no injerencia, dando

forma a “zonas grises” de no-poder y no-derecho.

La globalización es al mismo tiempo, una tendencia

profunda del desarrollo económico y político mundial,

es decir, una oportunidad, y una perspectiva de incer

tidumbre que desafía las mentalidades, las conciencias

y las visiones tradicionales. Si se la analiza desde la

óptica del cambio, ella puede producir una sensación

de umbral -en el sentido de que contiene dinámicas

tecnológicas y económicas transformadoras- pero al

mismo tiempo puede provocar numerosos rechazos

y cuestionamientos, en la medida en que se la percibe

como el vehículo más eficiente de vinculación imperial

de las economías subdesarrolladas y dependientes a

un proyecto de dominación mundial.

Toda forma de predicción es una impostura. El futuro

no está escrito sino que queda por hacer. El futuro es

múltiple, indeterminado y abierto a una gran variedad de

futuros posibles. Lo que pasará mañana, depende menos

de las fuertes tendencias que se impondrían fatalmente

a los hombres que de las políticas que desarrollan los

hombres al objeto de hacer frente a esas tendencias.

Si el futuro es en parte fruto de la voluntad, esta última

para ejercerse eficazmente debe intentar guardar el es

píritu de las cinco ideas clave de la prospectiva.

Después de un cuarto de siglo de reflexiones y de es

tudios prospectivos sobre los territorios, las empresas

y las grandes apuestas que tienen las sociedades mo

dernas, podemos decir que hemos llegado a una cons

tatación bien conocida y, por tanto, generalmente ig

norada: son siempre los hombres y las organizaciones

los que crean la diferencia. Así, cuando una empresa se

encuentra en dificultades, no sirve para nada buscar un

chivo expiatorio en la tecnología o en la competen

cia que además, como sabemos, muchas veces viene

con un carácter fuertemente desleal por motivo de

las subvenciones. En realidad, todo se explica mejor

si considerásemos que se trata de un fallo grave de

calidad en la administración y que se muestra incapaz de anticipar, de innovar y de motivar a los hombres.

El mundo cambia y los problemas permanecen. Tal es

la constatación que se impone cada vez que nos tro

pezamos con un problema con el que ya nos hemos

encontrado cinco, diez o incluso quince años antes.

Este es el caso de la energía, del transporte aéreo en la

región parisina, de correos, y de las apuestas de las so

ciedades modernas como el empleo y la formación. La

ventaja que para el hombre tiene la reflexión es enor

me: la inversión intelectual realizada no está apenas ob

soleta y es suficiente actualizarla con datos recientes

para que podamos rencontrar la mayor parte de los

mecanismos y constantes anteriores.

Los hombres tienen la memoria corta: desconocen lo

que es el largo plazo y sus enseñanzas. La historia no

se repite pero los comportamientos se reproducen.

Con el correr del tiempo, los hombres conservan in

quietantes similitudes de comportamiento que les

conducen, colocados ante situaciones comparables, a

reaccionar de manera casi idéntica y, en consecuen

cia, de una manera previsible. De este modo, es como

nos encontramos en el pasado innumerables lecciones

olvidadas, ricas en enseñanzas con respecto al futuro:

los ciclos de escasez y de abundancia relacionados

con las anticipaciones sobre la fijación de precios, la

sucesión de largos periodos de inflación seguidos de

otros de deflación, o la todavía inquietante coinciden

cia entre las evoluciones demográficas y la expansión

o el declive económico y político del país, testimo

niando esta realidad.

Cada generación tiene la impresión de que está vi

viendo una época de mutación sin precedentes. Esta

desviación es natural: esta época resulta terriblemente

excepcional para cada uno de nosotros puesto que es

el único tiempo que nosotros vivimos. De ahí viene la

tendencia, simétrica a la precedente, de sobrestimar la

importancia y la rapidez de los cambios, en particular

en lo concerniente a las nuevas tecnologías.

El mundo real es muchísimo más complejo de lo que

pensamos y sería inútil esperar que un buen día alguien

diese con la ecuación que nos descubriese su eventual

determinismo escondido (mano escondida), e incluso,

en caso de que ello llegara a suceder, la incertidumbre,

inherente a toda medición sobre todo social, man

tendría el abanico de los futuros posibles totalmente

abierto y desplegado, al menos en el interior de nuestras almas. Puesto que el determinismo es indetermi

nable, es necesario hacer como si nada estuviera deci

dido, como si la revolución de la voluntad fuese capaz

de hacer frente y darle la vuelta a la tiranía del azar y

de la necesidad.

Cómo podríamos reconocer los puntos de las bifurca

ciones, qué acontecimientos, qué innovaciones perma

necerán sin originar consecuencias, cuáles de estas

afectarán a la globalidad del sistema, trastocándolo,

determinando irreversiblemente la elección de una evo

lución, cuáles son las áreas donde podría realizarse la

elección, cuáles son las áreas de estabilidad. He ahí las

cuestiones que plantea Ilya Prigogine (1990). Estas cues

tiones constituyen el menú cotidiano de la prospectiva.

Cuando identificamos el abanico de los futuros posi

bles a través de la elaboración de escenarios estamos

reconociendo el diagrama de las bifurcaciones. Los pa

rámetros de las bifurcaciones son las variable-claves

del análisis prospectivo.

En estos últimos años, se constata una convergencia

entre las diferentes teorías hacia el concepto de au

to-organización que permite la adaptación hacia lo

“nuevo” y la creación de lo nuevo. Todo está ocurriendo

como si hubiésemos reinvertido la flecha del tiempo de

suerte “lo que hacemos hoy se explica, no por sus con

dicionamientos, sino por el objetivo que explicitamos y

hacia el cual tendemos” (Jean-Pierre Dupuy (1982).

Así es como nos encontramos con “el futuro como

razón de ser del presente” (Gaston Berger) lo que nos

permite un avance en el que el deseo como fuerza pro

ductora de futuro se convierte también en el principal

motor de la auto-organización.

Es necesario transmitir herramientas complejas para

leer la complejidad de la realidad, históricamente las

personas que han estado dotados de un pensamiento

complejo han sabido, mejor que otros, dar con leyes

relativamente simples a la hora de comprender el uni

verso. Como por ejemplo los principios de la termodi

námica y la teoría de la relatividad.

Maurice Allais (1989), economista, creador de la Teoría

cuyas hipótesis y consecuencias no puede ser contras

tada con la realidad carece de todo interés científico.

Maurice Allais añade que nunca tendremos modelos perfectos sino solamente modelos que se aproximan

a la realidad y precisa; de dos modelos, el “mejor” será

siempre aquel que por aproximación representará de

la manera más sencilla los datos que se derivan de la

observación de la realidad.

Ejemplo de ello, el 11 de enero de 2016, comienza otra

historia; la caída de la bolsa de valores en los merca

dos chinos. En Hong Kong, vinculada parcialmente a

Shanghai, el índice Hng Seng cayó a 2.76% Bangkok a

un 0.78%, esta situación afecta la economía internacio

nal, y desde luego también toda planeación estratégi

ca dentro del marco de la prospectiva de los países

emergentes.

3. Conclusiones

En síntesis, el análisis de prospectiva es un instrumen

to que puede ayudar a actores, tanto públicos como

privados a prepararse de manera más efectiva para los

acontecimientos venideros, en el cual ejercicios de

tipo predictivo pueden tener un peso importante (aun

que no determinante) y en el que la inteligencia puede

jugar un papel fundamental.

Nadie pone hoy en duda ni la utilidad ni la relevancia de

los estudios de prospectiva en un mundo que, debido

a la creciente interdependencia y a la acelerada dinámi

ca de cambios que experimenta, se ha complejizado

de manera muy notable. No existe; sin embargo, una

única forma de mirar al futuro. Mas sí emergen, no obs

tante, claras tendencias sobre cómo debe conformar

se esa capacidad en materia de acción exterior. Así, en

primer lugar, frente a la multiplicidad y al solapamiento

de entes de análisis y prospectiva, una mayor coordi

nación y el trabajo en red son las posibles soluciones.

En segundo lugar, frente a su uso puntual, es deseable

la integración directa de estas herramientas de pros

pección en el ciclo de formulación de la acción exterior.

Esto permitiría un uso más eficiente y estratégico de

las posibilidades que estos análisis brindan en relación a

una gran variedad de asuntos). En tercer lugar, la crea

ción de una cultura de prospectiva puede ser útil para

explicar a la ciudadanía no solo cual debe ser el encaje

de España en el mundo, sino también cuales son las

opciones disponibles para alcanzar ese futuro deseado.

En definitiva, la prospectiva puede ser un instrumento

crucial en la creación de un marco de orientación es

tratégica que permita al gobierno estar mejor preparado para los desafíos globales emergentes. Después de

todo, solo mirando al futuro es posible tomar decisiones

en el presente que ayuden al país a navegar las difíciles

aguas del cambio global en el que estamos inmersos.

En tal sentido, la Administración Pública es un campo

interdisciplinario que tiene en cuenta cualquier rama del

conocimiento y que es necesaria para comprender al

gunos aspectos de la función gubernamental, no es

una ciencia social o una disciplina, sino una aplicación

de las ciencias sociales y de otras ciencias al análisis

de la comprensión de los asuntos públicos.

La competitividad tan fuerte que se vive, aunada al

proceso de globalización, ha provocado cambios en

los estilos de administración de las empresas públicas

y privadas para poder sobrevivir a largo plazo. Entre

los principales detonadores que han propiciado estos

cambios en los sistemas de información para facilitar la

toma de decisiones, están los siguientes:

Control de calidad. Es una filosofía de una cultura

de trabajo, que compromete al recurso humano

con mejoramiento continuo, de tal manera que a

través del tiempo se logre la productividad de

seada y con ello se consiga un liderazgo en costos

que permita competir. Hoy en día no puede acep

tarse que una empresa que decide ser de clase

mundial ignore esta cultura de calidad total.

Orientación hacia los clientes. Esta década se ha

caracterizado por una fuerte disposición a escu

char al cliente, de tal manera que se le ofrezcan

productos y servicios que lo satisfagan plena

mente. Ello se logra cuando el cliente determina

si el producto o servicio ofrecido le proporciona

un valor que justifica pagar un determinado precio

por dicho producto o servicio. Esta nueva cultura

de comportamiento por parte de los clientes obli

ga estar atento para eliminar todos aquellos pro

cesos o actividades que confunden recursos que

le cuestan a la organización, pero que no generan

valor agregado al cliente.

El tiempo como factor clave. El tiempo es la va

riable más relevante para el proceso de toma de

decisiones, por ejemplo, saber cuándo comprar y

cuándo vender una acción son decisiones crucia

les para tener éxito en dicha transacción. Ante el

entorno de fuerte competitividad el tiempo es un

factor clave en cada una de las etapas de la cade

na de valor. Las organizaciones requieren diseñar,

producir, vender, entregar y cobrar, tratando de

minimizar el tiempo con la finalidad de aumentar

la liquidez, eliminar almacenajes innecesarios, re

ducir la cobranza vencida, circunstancias que no

solo dañan la liquidez, sino también la rentabilidad

ya que provocan costos sin financieros al pedir

prestado para fondear las inversiones que pueden

evitarse o eliminar aquellas actividades o procesos

que no generan valor.

En la actualidad, las empresas se ven casi obliga

das a efectuar métodos que les permitan ser más

competitivas a nivel nacional e internacional; por lo

tanto, en los últimos años se han ido implementan

do y aplicando una serie de herramientas y meto

dologías que permiten una mayor productividad

de la empresa, buscando una mejor respuesta por

parte de los clientes en pro de beneficios econó

micos y de reconocimiento para la empresa.

Algunas tendencias son:

Competitividad. La competitividad en el mundo

actual se define como la capacidad de generar una

mayor producción al menor costo posible, aun a

costa de los derechos humanos de los trabaja

dores, ya que en aras de la competitividad los sa

larios de los trabajadores han ido decreciendo en

todo el mundo.

Calidad. La calidad es una propiedad inherente de

cualquier cosa que permite que esta sea compara

da con cualquier otra de su misma especie.

Justo a tiempo. Herramienta encargada de proveer

la cantidad de materiales en cada fase del proceso

productivo y una vez terminado, al cliente, en las

cantidades requeridas y en el momento solicitado

Coaching. Algunos expertos lo definen como un

proceso de orientación y entrenamiento que mu

chas compañías prestan a directivos que están

consolidados en sus puestos y que son valiosos

para las propias empresas.

La administración pública ha logrado cumplir varias

expectativas importantes en relación con el ambien

te empresarial. Sin embargo, todavía no ha logrado

un pleno desarrollo en la búsqueda de mejoras en las

organizaciones. Actualmente el avance tecnológico y cultural ha desencadenado que la administración se dé

a la búsqueda de nuevas técnicas, procesos y siste

mas para seguir en vanguardia junto con el desarrollo

de las empresas.

Por lo que se considera que la administración es una

carrera multifuncional, completa y con diferentes enfo

ques de desarrollo. Está basada en principios lógicos,

prácticos y esenciales en todas las organizaciones. Al

contar con cimientos estables y fuertes es difícil que

no logre cumplir con los resultados esperados.

La carrera es multifuncional siendo inminentemente

que todas las organizaciones cuenten con una buena

administración, con personal capacitado y así lograr

sus objetivos así como el crecimiento constante. Es

importante que no se vea como un gasto sino como

un costo, una inversión a futuro, que generará mayores

ganancias de las esperadas, y abrirá las puertas a nue

vos horizontes de mejora.

La tendencia de la administración a un cambio de pa

radigmas en los cuales está presente el anagrama: Cali

dad-Atención-Innovación-Acción (CAIA) que debe ser

parte de la visión de la empresa, es decir como una

divisa, como una señal que indique que lo que se busca

es lo mismo que existe en la oficina matriz.

Si la administración toma en cuenta una visión holística

en prospectiva, habrá que entender más criterios de

relevancia y de alcance que a los de profundidad. Esto

último está íntimamente relacionado con el objetivo

de la prospectiva que persigue brindar a los tomadores

de decisiones una guía conceptual que involucre los

aspectos más transcendentes de la realidad actual.

Para valorar la importancia de este elemento básico en

prospectiva, Ackoff expresa respecto al modelo de

idealización (futuro deseable), lo siguiente: “La ideali

zación revela que los diseños y planes de sistemas,

cuyos elementos parecen ser impracticables cuando

se consideran por separado, son factibles, o casi total

mente factibles, cuando se consideran como un todo.”

4. Creatividad

Tiene dos características esenciales: la primera enten

dida como “la capacidad de dar origen a las cosas nue

vas y valiosas y de encontrar nuevos y mejores mo

dos de hacerlas”. La segunda, la prospectiva impulsa el desarrollo de la creatividad ya que esta generalmente

se da como respuesta a un deseo de encontrar una

solución a algún asunto que se plantea como desafío.

4.1 Participación y cohesión

Con la participación se promueve el intercambio de

ideas creándose la oportunidad para solucionar con

flictos y corregir interpretaciones erróneas entre las

partes involucradas.

Lo que promueve necesariamente la cohesión es com

partir un objetivo común, un acuerdo sobre la proble

mática estudiada, el análisis de las capacidades y po

tencialidades para la acción.

4.2 Preminencia del proceso sobre el producto

Implica dar oportunidad para que aquellos que sostie

nen valores diferentes discutan sus puntos de vista y

expresen sus deseos, preferencias y creencias. En esta

sola acción, la prospectiva proporciona una forma de

pensar sobre el futuro que repercutirá en los procesos

de planeación y de implementación.

4.3 Convergencia – Divergencia

El diseño del futuro brinda la oportunidad para que

quienes sostienen valores diferentes, discutan sus

distintos puntos de vistas (divergencia). Sin embargo,

ya al optar por un determinado escenario normativo,

se requiere del acuerdo en el nivel estratégico de los

ideales (convergencia).

4.4 Finalidad constructora

Es importante definir el alcance de la prospectiva, el

¿hasta dónde llega? La respuesta requiere de dos pla

nos: conceptual y práctico.

La conceptual parte de la consideración de que la

prospectiva es una forma de analizar, pensar y actuar

hacia el provenir, concibiéndolo como un horizonte de

posibilidades, de acciones y de logros.

El práctico parte de los pasos que encierra mayor

complejidad, ya que se encuentra asociado a factores

como beneficios inmediatos (utilidad), cambios políti

cos, convencimiento en la apertura del futuro.

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