Impactos de la inmigración nicaragüense en suelo

josefino (San José de Costa Rica): Reconfiguraciones en

una ciudad donde un tercio de su población es extranjera

Resumen

Las migraciones internacionales, son un fenómeno que datan de la misma época de la aparición de los seres humanos como tales en el planeta. Muy variados han sido los motivos que han causado que diferentes grupos a lo largo de la historia, se hayan movilizado a otros territorios migrando de un lado a otro. Búsqueda de alimentos, mejores condiciones climáticas, mejores condiciones de supervivencia, exploración, ocupación de territorios, crisis, comercialización de bienes,

conflictos bélicos, políticos y religiosos o

simplemente el deseo de vivir bien, como lo dijera Aristóteles, fueron algunos de las causas de dichos desplazamientos. Para el caso puntual de éste trabajo nos proponemos llevar adelante un análisis en relación a las causas que hicieron que una masa

significativa de nicaragüenses vean en Costa Rica (a

partir de la revolución sandinista en adelante) una posibilidad de crecimiento y mejora de su calidad de vida y con ello los efectos que trajeron a colación para la población tica, la oleada de inmigrantes que

se aglomeraron en la provincia de San José, lugar

desde donde proponemos éste abordaje.

Palabras claves

Inmigración, representaciones sociales, impacto.

Investigador1 Lic. Laura Ester Donadío

Abstract

International migrations are a phenomenon that date back to the same time of the appearance of human beings as such on the planet. Very varied

have been the reasons that have caused different

groups throughout history, have mobilized to other territories migrating from one side to another. The search for food, better climatic conditions, better conditions of survival, exploration, occupation of territories, crisis, commercialization of goods,

warlike conflicts, political and religious or simply

the desire to live well, as Aristotle said, were some of the causes of Such displacements. For

the specific case of this work we propose to carry

out an analysis regarding the causes that caused

a significant mass of Nicaraguans to see in Costa

Rica (from the Sandinista revolution onwards) a possibility of growth and improvement of their

quality of Life and with it the effects that brought

to collation for the ethical population, the wave of immigrants that congregated in the province of San

José, place from where we propose this approach.

It is intended to analyze the social representations

that were forged around them, the modifications,

especially at urban scale, that had to be carried out due to the existence of a large proportion demand and the social impact that generates in the Costa Rican population The appearance of this new actor who, although a foreigner, is also a subject of rights.

Key words

Immigration, social representations, impact.

1Donadío, L. Licenciada en Sociología de la Universidad de Buenos Aires de Argentina. Colaboradora Externa e Investigadora de Apoyo en la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Este documento fue presentado en el XXXI Congreso Alas Uruguay 2017: Las encrucijadas abiertas en América Latina. La sociología en los tiempos de cambio Correo electrónico: Laura_donadio@hotmail.com

Recibido: 27 de julio de 2017 Aprobado: 31 de agosto de 2017

Laura Donadío (2017) Impactos de la inmigración nicaragüense en suelo josefino (San José de Costa Rica): Reconfiguraciones en una ciudad donde un tercio de su población es extranjera

“Es preciso antes de comenzar con el desarrollo del presente trabajo hacer una salvedad en relación a lo que se menciona en el resumen del mismo. Cabe destacar que en una primera instancia la investigación pretendía abordar el tema de la inmigración nicaragüense en suelo costarricense y con ello estudiar las representaciones sociales que se gestaron en torno a los recién llegados, arribando de este

modo a la reconfiguraciones urbanas que trajo

a colación este nuevo actor en la ciudad de San José. Ahora bien, es pertinente aclarar que

finalmente y por una cuestión de extensión, el siguiente trabajo tendrá su foco en la cuestión

de las representaciones sociales, y la cuestión cultural en tanto asimilación o el rechazo de esa otredad inmigrante que paso a ser un actor relevante en la cotidianeidad de las ciudades de Costa Rica. No con esto decimos que los tópicos en materia urbana son menos relevantes sino más bien todo lo contrario, merecen por si solos

de una nueva y futura investigación”.

Introducción.

Hablar de inmigraciones nos hace situarnos en dos puntos distintos del planeta. Dos espacios que se contraponen, que aparecen como abismalmente distintos, donde uno de ellos, ofrece un abanico de posibilidades que en el otro se escabullen entre las manos de quienes tienen sed de progreso y vastas ambiciones.

Teniendo en cuenta esta condición se cree conveniente comenzar el presente trabajo no

sólo brindando una breve definición de lo que

es considerado “inmigrar” propiamente dicho, sino también haciendo una necesaria reseña acerca de los dos países en cuestión tomados para este caso.

Los desplazamientos humanos en masa conforman uno de los fenómenos históricos mundiales más complejos y determinantes en

el proceso de configuración de las sociedades

y las ciudades. El grado, la dirección y la

naturaleza de los flujos migratorios son

factores elementales a la hora de interpretar

las modificaciones en los usos del territorio,

en la morfología y gestión de las ciudades y en los comportamientos políticos y culturales que experimentan las sociedades gracias a la convivencia con este nuevo actor externo.

Conceptualmente cuando hablamos de “migrar” hacemos referencia al acto de

establecerse temporal o definitivamente en

un país o región diferente al lugar de orígen

tal como se encuentra por definición en los

diccionarios. Ahora bien, calando un poco más hondo, la OIM (La Organización Mundial para las Migraciones) en su glosario establece una

definición más acabada estableciendo como

migración al

“Movimiento de población hacia el territorio de otro Estado o dentro del mismo que abarca todo movimiento de personas sea cual fuere su tamaño, su composición o sus causas; incluye migración de refugiados, personas desplazadas, personas desarraigadas, migrantes económicos” (Glosario de Migración de la OIM).

Pues bien, formando parte del mismo glosario, la OIM lleva adelante una categorización con los distintos tipos y condiciones de migraciones. Sin ánimos de adentrarnos en cada una de ellas, porque tampoco es el foco de nuestro trabajo, sí se considera pertinente más no sea mencionar algunas, las cuales no solo describen el tipo de migración del que hablamos cuando hablamos de los nicaragüenses establecidos en Costa

Rica, sino que también pone de manifiesto la

complejidad de las cuestiones migratorias a

escala planetaria. Entonces podemos afirmar

que situándonos en el caso que estamos estudiando se puede hablar de una migración:

• Clandestina: Ocurre cuando un extranjero viola las regulaciones de ingreso a un país; o cuando habiendo ingresado al país legalmente prolonga su estadía en violación de las normas de inmigración (Aplica el segundo ejemplo).

autofinanciados.

Irregular: Aplica para las Personas que se desplazan al margen de las normas de los Estados de envío, de tránsito o receptor. Desde el punto de vista de los países de

destino significa que es ilegal el ingreso, la

estadía o el trabajo, es decir, que el migrante no tiene la autorización necesaria ni los documentos requeridos por las autoridades de inmigración para ingresar, residir o trabajar en un determinado país.

Y si a personas migrantes nos referimos se puede categorizar a la inmigración nica como migrantes:

Largoplacistas: caracterizado por personas que va a otro país, distinto al suyo o de su usual residencia, por un período de por lo menos un año, siendo el país de destino el lugar de su nueva residencia.

Documentado/ Indocumentado: Se refiere

al migrante que ingresa legalmente a un país y permanece en él de acuerdo al criterio de admisión. Para éste caso, ésta doble categorización que poseen los nicaragüenses se corresponde con una cuestión de tiempos, ya que entran al país legalmente con su correspondiente documentación pero bajo un visado turista que posee una duración de tres meses que no permitiría la ejecución de labores. Este incumplimiento, junto con el vencimiento de su visado turista los transforma en personas

carentes de estatus legal (indocumentados/

ilegales).

por ser migrantes que se desplazan de una zona rural a otra zona rural para el caso de la primera categoría, mientas que el rural-urbano es un migrante que se desplaza de una zona rural a una zona urbana.

Los motivos más recurrentes de quienes marchan de su país natal hacia otro tienen relación directa con cuestiones que responden al proceso de un deterioro económico, siendo la pobreza y las altas tasas de desempleo y subempleo las causas fundamentales del aumento de la migración, así como también

a inestabilidades políticas en tanto conflictos

armados internos (cuestiones que también son económicas claro). A criterio de Morales y Castro (1999)…“son las crisis estructurales las

que reúnen los elementos que configuran una

situación de inestabilidad social, económica y laboral en este país…”. Y por último los desastres naturales son el tercer eje que impulsa las migraciones. Por otro lado los objetivos que los movilizan son desde alcanzar una mejor prosperidad, un mejor porvenir, cierta estabilidad económica y una ambición de progreso hasta el escapar de algún tipo de persecución política.

Desarrollo

Marco Político - Económico

Adentrándonos en los países en cuestión, decíamos que poseer cierta información general de ambos nos va a ser de suma utilidad y nos va a servir como puntapié inicial. Como país receptor Costa Rica cuenta con unos

51.100 km2 siendo uno de siete países que junto con Nicaragua claro, conforman lo que se conoce como América Central o Centroamérica . Como se puede observar en el mapa que sigue a continuación, sus límites son, al norte Nicaragua, hacia el Sur Panamá, al este limita con el Mar Caribe (Océano Atlántico) y el oeste

con el Océano Pacífico. Políticamente está

dividido en siete provincias siendo su capital

la ciudad de San José, ubicada en su provincia

homónima. El país cuenta con una población de 4.807.850 habitantes. Cabe destacar que en

la provincia de San José se concentra el 37% del

total de los habitantes, 1.140.000, de los cuales

280.000 residen en la ciudad de San José.

Mapa de Centroamérica con división política

Figura1: Fuente: google maps.

Por su parte, Nicaragua, considerado el país

más grande de la región, tiene una superficie

de 130.370 km2 y cuenta con una población de

6.082.000 habitantes. Si de límites hablamos, tiene frontera al sur con Costa Rica, al norte con Honduras y El Salvador y al igual que Costa Rica al este y al oeste tiene como límites

al Océano Atlántico y el Océano Pacífico

respectivamente.

Ahora bien, se torna pertinente además hacer una breve reseña de cuáles son sus condiciones económicas teniendo en cuenta que éste aspecto es el que prevalece a la hora de pensar en emigrar. Empezando por Costa Rica, su economía se caracteriza por ser estable y su nivel de vida es relativamente alto. Siendo el PBI per cápita un muy buen indicador

del nivel de vida de un país, afirmamos que

Costa Rica es la décima segunda economía de

2_ En algunos libros, se hace una distinción entre América Central y Centroamérica, argumentando que para el primer caso se incluyen a los siete países que conforman ese espacio territorial, mientras que para el segundo caso quedan excluidos Belice y Panamá por cuestiones más históricas que geográficas. Igualmente para los países tomados en este caso los dos conceptos aplican.

América Latina en términos de PBI nominal, con una renta per cápita de 10.671 dólares a precios nominales. Por su parte Nicaragua es la vigésima economía de América Latina en tanto PBI nominal con un ingreso per cápita de 2.229 dólares. Nicaragua es un país con un bajísimo nivel de vida y de desarrollo, siendo el país que menos produce de América Central y el segundo que menos riqueza produce en el continente Americano, habiendo subempleo y pobreza diseminados. Ahora bien, a escala mundial y comparativamente hablando basándonos en el Ranking de países según su volumen de PBI per cápita, mientras que la economía tica se sitúa en el puesto 62, a Nicaragua la encontramos en el puesto 146, de los 190 países que la conforman ( es el segundo país más pobre de América después de Haití).

En cuanto al Índice de Desarrollo Humano, otro contundente indicador elaborado por las Naciones Unidas por medio del cual se mide no sólo el progreso de un país sino que muestra el nivel de vida de sus habitantes, en tanto salud, educación e ingresos (vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno), a Costa Rica lo encontramos en el puesto 66 con un alto desarrollo humano , mientras que a Nicaragua lo encontramos recién en el lugar 124 con una

mala calidad de vida.

El cuadro comparativo que sigue a continuación nos permite observar mediante el cotejo de algunos datos numéricos las considerables disparidades que existen entre las regiones estudiadas.

Cuadro comparativo

Población 2015 4.807.850 Población 2015 6.082.032
Inmigrantes 2015 421.697 Inmigrantes 2015 40.262
Remesas recibidas (M.$) 2015 552,0 Remesas recibidas (M.$) [+] 2015 1.197,5
% Inmigrantes 2015 8,77% % Inmigrantes 2015 0,66%
Remesas enviadas (M.$) 2015 785,5 Remesas enviadas (M.$) 2015 122,0
Ranking Paz Global 2016 33º Ranking Paz Global [+] 2016 69º
Salario mínimo 473,17 usd. Salario mínimo 119,87 usd.

Cuadro1. Fuente: Expansión / datos macros.com. Costa Rica: Economía y demografía.

Un dato clave a tener en cuenta son las remesas enviadas desde Costa Rica, estamos hablando de que medio millón de hogares en Nicaragua reciben remesas los cuales representan 27% de los hogares del país, convirtiéndose así en el principal receptor de remesas de América Latina. Y si de remesas continuamos hablando

podemos agregar que justifica las mismas

el hecho de que alrededor del 70% de los hombres nicaragüenses son jefes de hogar en Nicaragua.

Oleadas migratorias

Siguiendo con nuestra recopilación, si tuviéramos que datar las oleadas migratorias

nicaragüenses más significativas, la primera

se remonta a los años setenta después del

3_ Estos datos son datos extraídos de los informes de Naciones Unidas del 2016. Cabe destacar que Chile y Argentina son los únicos dos países de la

región que poseen un nivel de Desarrollo humano catalogado como MUY alto, ubicándose en los puestos 38 y 45 del ranking respectivamente.

terremoto de 1972 cuando miles de nicas cruzaron a Costa Rica movidos por las consecuencias devastadoras que dejó el sismo

(7.2 en la escala de Richter, que destruyó gran parte de Managua), mientras que la segunda se condice con la guerra civíl y el período de la Revolución Sandinista ( principios de los años 80) donde miles de jóvenes escaparon de la represión y el reclutamiento forzado. Por último la transición democrática en los noventa generó una tercera oleada migratoria que mostraba que habían ingresado cerca de 240.000 nicaragüenses en suelo tico. Las últimas dos décadas ubican a unos 500.000 nicas en tierras costarricense.

Es importante aclarar que la cuestión de cercanía territorial entre ambos países convierte a Costa Rica en la alternativa que más facilidades ofrece no sólo por su idioma sino que además es más fácil llegar, menos costoso y las similitudes culturales (la religión católica por ejemplo) la pondera entre los nicas por sobre los Estados Unidos, la otra opción. Cercanía que les permite retornar con frecuencia ya sea para ciertas festividades, celebraciones especiales o simplemente de visita.

De la misma forma, la existencia de una alta demanda de trabajo (mayoritariamente

catalogado como mano de obra no calificada)

lo convierte en el país “elegido”; con ofertas laborales de largo plazo y también estacional,

lo que se conoce como migración flotante,

más que nada en el ámbito agrícola y la construcción en el caso de los hombres, aunque

se ha verificado un incremento del empleo en ocupaciones urbanas calificadas. Para el caso

de las mujeres un alto porcentaje de ellas (se estima la existencia de un 56% de población nicaragüense femenina inmigrante) trabaja en el servicio doméstico.

Podemos decir entonces según los datos relevados que el alto número de inmigrantes nicaragüenses en Costa Rica representa un reto para el país receptor ya que muchas veces estos inmigrantes se encuentran en el extremo más bajo de la distribución del ingreso y no tienen documentos ni acceso a servicios. Aunque por otro lado, son un reto no solo desde la ilegalidad como se acaba de mencionar sino también desde la legalidad ya que muchos de ellos cuando logran regularizar su situación migratoria se convierten en sujetos de derechos con todo lo que ello implica. Casi el 75% de los inmigrantes está representado por nicas, transformándose así en uno de las minorías más importantes del país, siendo superior incluso a algunas minorías étnicas de nativos como los indígenas.

Por último es imprescindible mencionar que son cuestiones netamente económicas las que llevan a la población nicaragüense a emigrar hacia Costa Rica en este caso, ya que paradójicamente y a pesar de lo que el sentido común podría suponer Nicaragua está considerado como uno de los países menos violentos de la región centroamericana incluso por debajo de los niveles de Costa Rica.

Representaciones sociales: Resistencias y asimilaciones

Una de las aristas de nuestro estudio se focaliza en el análisis de las representaciones sociales que se fueron construyendo alrededor de este “otro” que tanto inmigrante intenta ganarse un lugar en suelo extranjero. Es imprescindible para ello retomar los aportes realizados por

Moscovici (1961) y Jodelet (1984) a quienes se

les atribuye un largo camino en el intento de

dar un significado más acabado al concepto.

Las representaciones sociales aparecen ante nosotros como una acción psicológica, una modalidad de conciencia particular, que posee una función simbólica ya que de manera

implícita contienen un significado que se

encuentra íntimamente relacionado con la situación del sujeto frente al contexto en el que habita y con el cual se relaciona. Se puede entender a las representaciones como parte de un proceso en el que median el concepto y la percepción, pero sin ser reducidas a meras mediadoras sino más bien convirtiendo esa instancia entre concepto y percepción en algo intercambiable de manera tal que se generan recíprocamente.

Podemos identificarlas como conocimiento que

se constituyen a partir de nuestras experiencias, pero también de las informaciones, conocimientos y modelos de pensamiento que recibimos y trasmitimos a través de la tradición, el saber, la experiencia y la trayectoria laboral y de vida. Permiten además, dar sentido a

lo inesperado, clasificar las circunstancias,

los fenómenos y los individuos, permitiendo actuar en consecuencia y plantear teorías que permiten establecer hechos sobre ellos.

Para Jodelet, “las representaciones se presentan

como una forma de conocimiento social, un saber del sentido común constituyéndose para él en modalidades de pensamiento práctico orientado hacia la comunicación, la comprensión y el dominio del entorno

social, material e ideal” (Jodelet,1991). Es ese

conocimiento espontáneo, intuitivo, lo que comúnmente denominamos sentido común.

Continuando con Jodelet cabe destacar que le

atribuye a las mismas una serie de propiedades

que podríamos identificar de la siguiente

manera: las representaciones sociales son socialmente elaboradas y compartidas,

apuntan a un fin práctico de organización

de la información, de dominio del ambiente (material, social o ideal) y de orientación de los comportamientos y las comunicaciones, al mismo tiempo que se dirigen a establecer una visión de la realidad común a un conjunto social o cultural dado. Las representaciones

sociales se refieren al conocimiento social, son

las teorías ingenuas de las personas comunes, las cuales incluyen contenidos cognitivos, afectivos y simbólicos que juegan no sólo un

papel significativo para las personas en su

vida privada, sino también para la vida y la organización de los grupos en los cuales se encuentran inmersos los individuos. Por su

parte Moscovici nos brinda otra definición un

poco más completa si se quiere al respecto de las mismas las cuales considera como

“una modalidad particular de conocimiento cuya

función es la elaboración de los comportamientos

y la comunicación entre los individuos. Es un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales

los hombres hacen inteligible la realidad física y

social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de intercambios, liberan los poderes de su imaginación”(Moscovici, 1979).

A nivel de percepciones, a continuación mencionaremos algunos de los estereotipos más frecuentemente asociados hacia los inmigrantes nicaragüenses. El primero de ellos, y decimos “primero” solo con la intención de darle un orden a la enumeración y no así

queriendo significar que es el que prevalece por

sobre otros, se encuentra emparentado con cuestiones que se centran en el incremento de la delincuencia, de la inseguridad ciudadana y en el incremento de las prácticas violentas

para la resolución de conflictos. Ahora bien,

contemplando lo antes mencionado en

materia de “miedo o desconfianza” si se puede

decir, resulta paradójico que los costarricenses

confíen la seguridad de sus casas y/o negocios

(guardias y empleadas domésticas) a quienes ven como potenciales delincuentes. Es el PNUD quién demuestra en sus relevamientos el hecho de que la comunidad nicaragüense es la que está subrepresentada en cuanto a proporción

de delito y población. Otro dato significativo es

que de 6000 personas encarceladas en el país, solamente 300 son nicaragüenses, es decir apenas el 5% de la población penal, mientras representan aproximadamente el 15% de la población nacional.

Otro de los estigmas que recaen sobre los

extranjeros está relacionado con el uso/

abuso del sistema de salud pública donde los datos proporcionados por el mismo sistema, muestran que al contrario de lo que se cree, la población nica no utiliza masivamente los servicios de salud del país. Y eso se debe, según el Ministerio de Salud costarricense a que cerca de la mitad de los nicaragüenses residentes no está asegurado o se encuentran trabajando en condiciones por fuera de las reglamentaciones que dispone el Ministerio de Trabajo. Finalmente la presencia de este “otro” aparece negativizado si nos adentramos en materia de acceso a la vivienda y en relación a al aspecto laboral.

La vivienda, el acceso y el derecho a la misma son temas álgidos dentro de la comunidad costarricense. Es por ello que dentro de la población nacional las comunidades urbano-marginales consideran que la existencia de estos inmigrantes, quienes ocupan los mismos espacios y con quienes comparten la situación de precariedad se torna un factor negativo. Un factor que inhibe la intervención del estado en la provisión de equipamientos colectivos de consumo y en el incremento de la materialidad urbana, si de provisión de servicios e infraestructura hablamos e inclusive en cuanto a la adjudicación de terrenos para viviendas de nivel social. Tal y como señala Alvarenga:

“Costarricenses de escasos recursos han sido muy susceptibles a discursos discriminatorios debido

a la competencia por el trabajo y el espacio físico

que cotidianamente libran con los nicaragüenses (...) La competencia por el espacio en las zonas marginales, el interiorizado sentimiento de superioridad de los valle centralinos y la ilusión compartida por la comunidad nacional de

4_ Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

que Costa Rica es de todos los ticos, generan sentimientos de hostilidad hacia “los otros” que

de unos años para acá, han venido afirmando

su presencia en el territorio de los “legítimos” pobladores de Costa Rica”. (Alvarenga, 1997)

Pero no sólo el terreno se convierte en una arena de disputa entre nacionales y extranjeros, a nivel laboral los pobladores nicas se tornan una “competencia desleal” debido a que ofrecen su fuerza de trabajo a precios menores de los que marca el mercado laboral costarricense (Alvarenga, 1997). En contraposición con lo dicho recién, encontramos otro sector de la población tica que considera a los nicas como un “mal necesario” de acuerdo a la necesidad de mano de obra para la realización de ciertas labores. Entonces la sensación de desplazamiento de la fuerza de trabajo costarricense incrementa el clima de intolerancia frente a la presencia de los inmigrantes, sin embargo éste hecho no deja de ser una sensación ya que hasta el momento no hay estudios que constaten esto. Ahora bien, por el contrario la población receptora es quién se ve favorecida con la aparición en la escena labora de este nuevo actor, ya que los mismos pasan a ocupar empleos que presentan mayor precariedad en términos de remuneración, de tiempo de la jornada laboral y de seguridad

social entre otras cosas. Junto con lo anterior,

la estabilidad en los porcentajes de desempleo entre los pobladores ticos se mantuvieron a la largo de la década en un promedio del 6 por ciento y al mismo tiempo se produce un fenómeno de movilidad social que se da producto del corrimiento de los trabajadores nacionales a labores mejores pagas, con mayor estatus y mejores condiciones de trabajo (un ejemplo bien ilustrativo es el desplazamiento de las mujeres costarricenses del servicio doméstico hacia la industria).

Por su parte, los estudios de opinión llevados adelante por IDESPO sostienen que el rechazo a ciertas actitudes o costumbres nicaragüenses, como ser el descuido personal y la indisciplina lejos están de ser manifestaciones aisladas ya

que algunos estudios de opinión confirman

que una importante proporción de la población posee cierta hostilidad para con los inmigrantes nicaragüenses, sobre todo si carecen de legalidad. Con respecto a esto existen algunos datos que sostienen que en 1997 el 44% de la población costarricense adversaba la migración de nicas (Alvarenga, 1997). Esta cifra aumentó en 1999 al 51% de las y los ticos consultados en una encuesta de IDESPO, que consideraron que debería prohibirse el ingreso de nicaragüenses al país.

Por último, es pertinente destacar, tal como lo sostiene Carlos Sandoval (2009) que por debajo de las expresiones de xenofóbia, lo que subyace es un temor de ciertos sectores sociales por el proceso de deterioro de sus condiciones de vida. Siguiendo con esta línea debe considerarse que el incremento de la inmigración coincide con la puesta en vigencia del Programa de Ajuste Estructural en Costa Rica, que ha implicado la pérdida de una

cantidad significativa de conquistas en campo

social de los últimos veinte años.

“El proceso de ajuste ha incidido en el deterioro de los servicios sociales prestados por el Estado, a raíz de los sucesivos recortes presupuestarios

que a la larga han transformado la orientación de

la política social de una visión universalista hacia

una visión focalizada. Este es el principal factor

causal de la saturación y colapso de los servicios sociales a que asistimos hoy día” (Programa de Maestría Académica, Comunicación, Universidad de Costa Rica, 2000).

Reorientación política que se hace sentir en los sectores sociales que se encontraban favorecidos y empoderados con un estado presente y benefactor y que luego de ese viraje sienten que paulatinamente van perdiendo su espacio en la estructura social. Sentimiento éste que se agudiza con la llegada masiva de nicaragüenses quienes de una forma u otra ejercen presión para acceder también a los servicios sociales. Es por lo señalado anteriormente que decimos que la disminución en la inversión social del Estado está determinada por el cambio en el modelo económico y no así por la presencia masiva de este nuevo actor inmigrante.

Conclusiones

El presente trabajo tuvo la intención de dar cuenta acerca de cuál es la situación migratoria entre Nicaragua y Costa Rica. Para ello fue necesario comenzar el abordaje haciendo una analogía entre ambos países en relación a varios aspectos que se tornan esenciales ya que son ellos los que nos permitieron vislumbrar cuales son los motivos centrales del movimiento migratorio que estudiamos. Las cuestiones económicas y políticas se ubican en el eje central de los motivos por los cuales los nicaragüenses deciden dejar sus tierras natales en busca de un futuro prometedor. Por

otro lado, el asunto de la cercanía geográfica

y teniendo en cuenta que Costa Rica parece

ser un oasis en medio de tanto conflicto

centroamericano, hace del país tico una de las opciones más viables y menos engorrosas más aún si contemplamos que la otra alternativa factible es emigrar hacia los Estados Unidos.

Posterior a este cotejo de información y datos relevantes, nos adentramos en las representaciones sociales que giran en torno

5_Instituto de Estudios Sociales en Población Costarricense.

6 _ (PAE) Implicó una ruptura del sistema social y económico del país. La aprobación en 1985 del PAE I supuso todo un cambio en la manera de concebir la política económica en Costa Rica. Los fines perseguidos con el PAE I eran la reestructuración del aparato productivo, la diversificación de la producción industrial, la promoción de exportaciones no tradicionales a mercados fuera de la región centroamericana y la democratización económica. Y para alcanzar estos fines se diseñaron cinco paquetes de medidas económicas: políticas de exportación, comercio e industria, política agrícola, política del sector financiero, política del sector público y política redistributiva.

a este nuevo actor que posee recién menos de veinte años en suelo costarricense. Veinte años que podemos ver cómo un largo tiempo si se quiere a escala cronológica, pero a su vez

es un tiempo escasamente significativo si de

adaptación, adecuación y acoplamiento nos referimos.

Decíamos entonces que las representaciones sociales son las que ponen de relieve cierta ambigüedad en la concepción que se tiene sobre los llamados “nicas”, contemplándolos por un lado un mal pero siendo al mismo tiempo un mal que se torna necesario en materia de ejecución de ciertos trabajos, en tanto miembro componente de la cadena productiva en cuestiones de desarrollo.

Finalmente el trabajo tuvo la pretensión de visibilizar una problemática que se presenta como cotidiana y con miras de perpetuarse, donde lo importante parece ser concientizar a los gobiernos de turno acerca de la necesidad de asumir la presencia de este actor nicaragüense que hoy en día ya es parte integrante de las comunidades ticas.

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